Filippo Pozzato (derecha) celebra su triunfo en la quinta etapa del Tour de Francia, el italiano es la máxima carta de su país en busca de ganar la carrera. (EFE)
AUTUN, FRANCIA.- El italiano Filippo Pozzato, del Liquigas, hizo honor a su reputación de gran esperanza del ciclismo de su país al imponerse en la quinta etapa del Tour de Francia en un duelo titánico con Óscar Freire, despojado de la victoria en el último metro, dentro de una jornada en la que el suizo Cancellara mantuvo el liderato y Vinokourov perdió un minuto por una caída.
Pozzato, que ya se estrenó en el Tour de 2004, remató el buen trabajo de su equipo durante toda la etapa resolviendo un sprint nervioso y reducido, en el que ganó el pulso a Freire cuando el cántabro ya estaba celebrando la victoria, y a otro italiano, Daniele Bennati (Lampre), que fue tercero.
La joya transalpina, vencedor en 2006 de la Milán Sanremo y de la Het Volk en la presente temporada, conquistó la línea de meta con un tiempo de 4.39.01 horas en los 182 kilómetros que unieron Chablis y Autun, a una media de 39.2 kms/hora, y consiguió el premio de colocarse tercero en la general.
Con el mismo tiempo pasaron todos los favoritos con los españoles Sastre, Valverde y Pereiro entre ellos, no así el candidato número uno Alexandre Vinokourov, que lo hizo a 1.20 minutos, tras sufrir un calvario en la persecución del pelotón por una caída a 40 kms de Autun que le dañó la rodilla.
El suizo Fabian Cancellara mantuvo el maillot amarillo un día más y es previsible que lo mantenga hasta la primera etapa de los Alpes. Andreas Kloden (Astana), que también probó el asfalto, le sigue a 33 segundos y Pozzato es tercero a 35. Mikel Astarloza, octavo, aparece como primer español a 49 segundos. Vinokurov se aleja en más de un minuto de sus principales rivales. Se llevó la peor parte de la etapa.
Un perfil ondulado salpicado con ocho cotas, una de ellas de segunda categoría a 15 kms de meta y una de tercera a ocho, anunciaba otra cara para el desarrollo de la carrera, pero falló el vaticinio porque hubo sprint y Cancellara acabó de amarillo, a pesar del deseo de su director de soltar la prenda dorada "para no castigar más al equipo".
Hubo escapada, claro. La expedición la organizaron en el km 20 los franceses Sylvain Chavanel (Cofidis), William Bonnet (Credit Agricole) y Philippe Gilbert (Francaise), que luego recibieron al italiano Giampaolo Cheula (Barloworld) como compañero de aventura.
Atrás no se produjo la menor inquietud hasta que el motorista que exhibe el cartel de las ventajas marcó 12 minutos, momento de ponerse las pilas y desperezarse. La carrera se volvió un tanto loca, todos se pusieron el mono de trabajo y los relevos se sucedieron al frente del grupo, con el Caisse D’Epargne interesado en anular la fuga para un posible intento de ganar la etapa de Valverde, cuyo final le venía de maravilla al murciano.
En el ascenso a Haut Folin (segunda categoría, 12.9 kms al 3.7 por ciento), Chavanel y Gilbert sacaron de rueda a Bonnet y Cheula y coronaron al frente con 2.10 sobre el grupo del líder. El francés había asegurado enfundarse el maillot de lunares que distingue al líder de la montaña, pero quería más, deseaba el amarillo y para ello debía llegar escapado a Autun, la antigua ciudad del emperador Augusto.
Superado el descenso, en el que cayó Vinokourov, restaba la Cota de la Cruz de la Liberación (tercera), cuya cima se suponía una lanzadera hasta meta, a ocho kms. Antes del tope terminó la fuga de Chavanel y Gilbert ante el impulso de los hombres de Freire, que sabían que podía ser un gran día para su líder
Los ataques llovieron en catarata, el primero de ellos del español David de la Fuente, respondió el francés Lefevre (Bouygues) y se apuntó al desfile David Millar, que puso al grupo cabecero en fila. Con el grupo recompuesto se lanzó un sprint frenético en el que apareció en lugar preferente el maillot naranja de Freire.
Podía ser su día, se encontraba "con piernas", pero cuando se disponía a levantar los brazos vio cómo a su vera ya se había impuesto Filippo Pozzato. Otro día que se queda con las ganas el triple campeón mundial. "Me encuentro cada vez mejor, pero del problema (el forúnculo), cada vez peor", dijo.
La sexta etapa se disputará entre Semur en Auxois y Bourg en Bresse, de 199.5 kilómetros de recorrido. Perfil llano, con dos cotas de cuarta insignificantes y claro pronóstico de llegada al sprint. Última opción para los velocistas en vísperas de los Alpes.