Señala el presidente que dará un nuevo valor a la función pública de transparencia y honestidad.
El presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, sostuvo que en su gobierno se busca dar un nuevo valor a la función pública de transparencia y honestidad y aseguró que su Administración quiere ser “de resultados y no de excusas y pretextos”.
Al encabezar una ceremonia en el Palacio Nacional, el mandatario se comprometió a que informará de manera periódica de los avances durante su Administración. Acompañado por representantes de los poderes Legislativo y Judicial, así como por gobernadores de varios estados de la República y líderes religiosos, Calderón Hinojosa señaló que con estos primeros 100 días termina una etapa e inicia otra.
Pidió a los partidos y al Congreso que más allá de nuestra filiación política o ideológica y más allá de cualquier credo, queremos que le vaya bien al país.
“Más allá de las diferencias todos somos mexicanos, tenemos una historia de esfuerzos y logros compartidos, un futuro de retos y responsabilidades y vemos a futuro la equidad de la nación”.
El titular del Ejecutivo agradeció en varias ocasiones el trabajo del Congreso de la Unión y especialmente el de los diputados quienes aprobaron el presupuesto para este año con recursos para varios programas que Calderón puso en marcha.
“Agradezco la responsabilidad, la disposición de los legisladores para dialogar y analizar, sin merma de principios para nadie, las mejores alternativas para el futuro de México”.
Calderón reafirmó su compromiso de búsqueda de acuerdos y la disposición “personal para trabajar con todos”.
El mandatario reconoció que cada día hay muchos problemas y desafíos por superar, “falta mucho por hacer y muchos de los problemas más graves como el de la seguridad tomará tiempo y esfuerzo, mucho más allá de esta, quizá no se alcance a percibir los frutos que quisiéramos, pero son tareas que debemos asumir sin titubeos”.
Califica Casa Blanca como productiva la reunión Calderón-Bush
Las relaciones entre Estados Unidos y México quedaron fortalecidas a raíz de la reunión entre los presidentes George W. Bush y Felipe Calderón en Mérida, porque ambos se expresaron de manera “franca”, sostuvo ayer la Casa Blanca.
El portavoz presidencial Tony Snow dijo que la cita mostró que tanto Bush como Calderón “quedaron impresionados por la seriedad y la calidad de liderazgo del otro” y fueron honestos sobre los temas en los que coinciden y en los que discrepan.
“Las relaciones entre Estados Unidos y México quedaron fortalecidas como consecuencia de la visita y también la relación personal entre los dos presidentes quedó fortalecida en virtud de que fueron francos el uno con el otro”, subrayó.
Resaltó que “el presidente Calderón es un líder. Ha estado en el cargo 100 días y está haciendo frente directamente a algunos de los más importante asuntos. fue una reunión muy productiva”, anotó.
Durante su reunión en Mérida, Calderón dijo a Bush que México hace lo que le corresponde en la lucha contra la inseguridad y el crimen organizado, pero señaló que para tener éxito se necesita la colaboración de Estados Unidos para reducir la demanda de drogas.
“Necesitamos la colaboración y la activa participación de nuestro vecino, a sabiendas de que mientras no se reduzca la demanda de drogas en su territorio será muy difícil reducir el suministro en el nuestro”, explicó Calderón a Bush.