Las hermanas Evangelina, Martha y Gloria, de apellidos Mayorga Reyes, visitan cada año la tumba de su madre para revivir gratos momentos de convivencia familiar.
Seguir visitando a las madres aún después de muertas es necesario no sólo para fomentar esa tradición, sino para provocar un acercamiento sentimental y espiritual entre vástagos y progenitoras, coinciden los visitantes de las tumbas en el Panteón de Oriente.
“Vengo no sólo cada 10 de mayo, procuro venir por lo menos una vez al mes a visitar a mi mamá y a los familiares que están descansando en este lugar, ya que no sólo vengo a orar en la tumba de ella, sino a desahogarme y compartir diferentes cosas que pasan en mi vida”, sostuvo María del Socorro Saucedo de León.
La visitante comentó que la tradición de visitar la tumba de sus seres queridos fue inculcada por su madre, razón por la que ella misma educa a sus hijos para que hagan los mismo y de esta manera procurar mantener el recuerdo y el cariño hacia los ya fallecidos.
“Hoy vengo a visitar a mi mamá, pero también a mi hermana, a un cuñado, a mi abuelo y demás familiares”, agregó.
“Esta fecha también provoca la unión familiar, y hace que mi mamá y demás familiares vivan todavía en nuestro corazón, desgraciadamente el dolor de la pérdida de un ser querido tarde o temprano llega, pero no debemos de pensar sólo en la pena que se produce cuando alguien parte, sino en el tiempo que Dios los dejó con nosotros”, concluyó.
Por otra parte, las hermanas Evangelina, Martha y Gloria, de apellidos Mayorga Reyes, acudieron al panteón a visitar a su madre Luz Reyes de Mayorga, fallecida en 1994, ya que su recuerdo persiste intacto en sus mentes, mismas que aseguraron que cada acercamiento provoca alivio en ellas; además, dicen, es algo que las une como familia, ya que así comentan anécdotas que compartieron en su vida al lado de su progenitora y reviven situaciones agradables y enriquecen el cariño entre cada integrante.
CONGREGACIÓN
Armados con sillas, sombrillas, comida, agua, además de flores y algunas ofrendas para festejar al lado de la tumba su madre, acudieron desde temprana hora y esperaron a otros miembros más de la familia para que se incorporaran y así convivir y celebrar de alguna manera el Día de la Madre a pesar de la ausencia de ésta.
Lo anterior describe el caso de las familias Quiñones Flores, Arjón Quiñones, Arreola Quiñones, Ávila Quiñones, Parra Quiñones, quienes tienen como punto de reunión cada 10 de mayo festejar a sus madres en sus tumbas y se congregan por lo menos 60 personas entre hijos, nietos y bisnietos de las ya fallecidas, expresaron algunos miembros de éstas.
SALDO BLANCO
El Panteón de Oriente se preparó para la visita de 100 mil personas este 10 de mayo a través de la limpieza general del lugar y personal de apoyo que estuvo a cargo de la salud y seguridad de familiares que visitaron la tumba de las madres que fueron recordadas en su día.
Hasta el mediodía de ayer, fueron aproximadamente 40 mil visitantes los registrados, según cifras de la Administración del Panteón de Oriente.
A decir de Jesús de la Torre Torres, administrador del panteón, se realizó limpieza general y se retiraron 28 panales de abejas de ese lugar ya que representaban un peligro latente para los visitantes; además, se instalaron ocho baños ecológicos y se procedió a retirar escombro, tierra y hierba de alrededor de las tumbas y pasillos.
Asimismo, comentó que se vaciaron y posteriormente se llenaron de agua limpia 42 piletas, y se mantuvieron algunas pipas para estar rellenando las mismas, debido a la demanda del líquido para asear las tumbas y mantener en buen estado las flores que adornaron los sepulcros.
De igual manera, señaló que se instalaron módulos de Salud Pública para auxiliar a los visitantes, a través de la medición de presión o en algunos casos prestando servicios médicos en caso de insolación y mareos ya que esos padecimientos son muy comunes en dicha fecha, pues el recorrido para algunas personas es exhaustivo.
Alrededor de 50 elementos de Protección Civil brindaron seguridad a los visitantes, ya que es común que en la celebración del Día de la Madre algunas personas roben coronas o flores de las tumbas para colocarlas en otras, razón por la que es necesaria la vigilancia permanente, apuntó de la Torre Torres.
La Cruz Roja también estuvo presente a través de paramédicos que permanecieron en el lugar de manera preventiva para cualquier emergencia que se pudiera presentar, detalló.
La romería en las afueras del lugar no podía faltar este 10 de mayo; los comerciantes se apostaron al frente del panteón para vender diferentes mercancías como flores (principalmente), fruta, tepache, coco con limón y chile, agua fresca, frituras, papas y chicharrones.
Cabe mencionar que los comerciantes que se instalaron fueron contados, ya que a pesar de que sí hay afluencia de gente, no se compara con la que recibe el lugar el 2 de noviembre.
PARTICIPACIÓN
Algunos elementos que resguardaron la seguridad de los visitantes del Panteón de Oriente corresponden a las siguientes instituciones:
-Cruz Roja.
-Secretaría de Salud.
-Protección Civil.
-Protección Ciudadana.
-Salud Pública del Municipio.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.
RECUERDO
El Día de la Madre no deja morir la memoria que tienen los hijos de las mujeres que les dieron la vida, por lo que en el Panteón de Oriente se pudieron observar acciones como:
-Ofrenda de flores.
-Ofrenda de comida.
-Presentación de familiares que no conocieron en vida las fallecidas.
-Oraciones.
-Visita de sus seres queridos.
FUENTE: Investigación de El Siglo de Durango.