Ramón Esquer asume el cargo como manager en un momento clave en la vida de Vaqueros Laguna, han pasado 12 manejadores desde el nacimiento del equipo en 2003 y desde la llegada del dominicano Alex Taveras, hasta la aparición de Dan Firova en 2007, han aparecido en el equipo muchas situaciones que en su momento impidieron obtener los logros esperados.
Hombre de gran trabajo en la pretemporada, Taveras perdió el piso durante el calendario regular, el quisqueyano difícilmente aceptaba consejos porque en La Laguna la gente no sabe de beisbol, sólo él tenía el conocimiento amplio sobre la pelota. Taveras fue cesado y Roberto Méndez fue nombrado como interino, Eddie Díaz era el elegido pero al también dominicano dijo no y se iniciaba así la época de José Juan Bellazetín.
Para el segundo año vino la mejor época en Vaqueros Laguna, en cuanto a managers y el responsable fue Gerardo Sánchez, el único que ha cubierto una temporada completa y con el que el equipo naranja alcanzó el play off, aunque hayan calificado seis equipos de la Zona Norte. Gerardo repitió en 2005 pero los gritos desde el palco principal de la directiva eran cosa de todos los días, la relación se desgastó y vino entonces lo peor.
Llegaba Antonio Aguilera para tomar las riendas de la novena, pero el mazatleco fue víctima del deseo de José Antonio Mansur Beltrán por dirigir al equipo pero sin estar uniformado, los días de Tony Aguilera estaban contados y muy pronto terminaron. Vino entonces lo increíble, la contratación de un manager (Wes Clements) que llegó a ofrecer su servicios como instructor de bateo. El estadounidense dio una verdadera cátedra de lo que no debe ser un manejador en el beisbol profesional.
Cómo olvidar aquel juego que Vaqueros ganaba 9-1 a Saraperos en Saltillo, pero al llegar la novena entrada se dio lo inesperado, el local anotó nueve carreras y Laguna se quedó en el terreno, fue la mejor actuación de Adrián “Duquecito” Hernández con la franela anaranjada. La decisión no podía esperar, Clements fue cesado y vino el momento de Héctor Estrada, sólo para conducir a la nave al final de la temporada, en lo que ha sido el peor año de la organización.
Fernando Elizondo recibió la oportunidad en 2006, un año antes había iniciado al frente de El Águila de Veracruz, Elizondo cometió algunos errores que el público le recriminó, por lo que una noche, después de caer en casa, decidió hacerse a un lado, por lo que en bandeja se dio la oportunidad para Orlando Sánchez. El de Puerto Rico hizo funcionar al equipo y aún se recuerda la segunda vuelta, pero la decisión fue de no repetirlo en 2007.
Con la nueva temporada llegó el turno de Marco Antonio Guzmán, “El Buzo” venía de una buena experiencia con los Tomateros de Culiacán y en el arranque las cosas se le dieron con Vaqueros, hasta que aparecieron los problemas, las derrotas se hicieron más frecuentes y a pesar de la millonaria inversión, el equipo se cayó estrepitosamente en la parte final para ser superado por Acereros de Monclova y Pericos de Puebla en la lucha por el play off de la Zona Norte.
Con muchas expectativas llegó Dan Firova, el estadounidense le ganó la carrera a Mario Mendoza y al venezolano Carlos “Chamo” Hernández. Firova hizo algunos ajustes y se pasó de respetuoso al señalar que “no era necesario cambiar las llantas si no estaban ponchadas”. Lo cierto es que el vestidor estaba dividido, ni Marco Antonio Guzmán ni Dan Firova resolvieron esa situación, la cual desde ahora se presenta como el reto principal de Ramón Esquer, porque no hay duda que el de Ciudad Obregón tiene los conocimientos suficientes sobre el beisbol.
A poco más de cinco meses para el inicio de la temporada 2007, Vaqueros Laguna anunció ya a Ramón Esquer, el zurdo de Ciudad Obregón, o se sacó la rifa del tigre o se dispone a iniciar una exitosa carrera como manager, ojalá por el bien de la familia del beisbol, la segunda opción sea la que se haga realidad.