Han quedado definidos los equipos que jugarán la Gran final del campeonato mexicano e indudablemente, será un encuentro espectacular.
Los Potros de Hierro lograron, por la vía del reglamento de competencia, eliminar a un Guadalajara que vendió cara la derrota. Es más, creo que Chivas fue mejor en los 180 minutos, independientemente de la dudosísima marcación de un penal en el juego de ida y que le fue resarcido al potro con otro que no se sancionó por jalón al controversial Omar Bravo en la vuelta.
Atlante renunció al fundamento que le permitió alcanzar el subliderato general y ser el cuadro que mejor futbol practicó en la Liga: Tener la pelota y eso, ante un equipo que maneja tan bien su estilo bien pudo ser fatal.
Sin embargo, ya sea por la figura de Vilar, las salvadas milagrosas de Muñoz Mustafá, los postes o la inoperancia rojiblanca en el último disparo, el hecho es que el empate global dio el pase a los nuevos habitantes de Cancún llenando de alegría a todo el Estado de Quintana Roo.
Los Pumas en cambio, sentenciaron la eliminatoria desde el encuentro de ida cuando, ni en los mejores y dulces sueños de Ricardo Ferreti, se imaginaron darle tal paseo a Santos que el tres por cero resultó barato.
El juego de vuelta acaparaba la atención en el sentido de saber si el súper líder lograría un regreso histórico y mire usted que se quedó a un tris de hacerlo. Afortunadamente los universitarios cuentan con el jugador de la Liguilla hasta el momento, Ignacio Scocco y pudieron hacer el segundo gol que al final decretó la diferencia.
Mis respetos para Santos y su público que jamás bajaron los brazos y lucharon hasta que el silbante, de extraordinaria actuación por cierto, decretó el final de la contienda.
Los Directores Técnicos derrotados asimilaron la eliminación de acuerdo a su talante; Efraín Flores, como prestanombres de Jorge Vergara apeló a la superioridad de su equipo y defendió la postura, pregonada por el propietario, de meter delanteros sin ton ni son para buscar, según su dicho, un futbol ofensivo.
Daniel Guzmán aceptó con categoría la superioridad de los universitarios en el juego de la Capital y aplaudió a sus Guerreros por la entrega y la casta mostrada.
Ahora se hablará durante toda la semana de Pumas y Potros y de quién se ceñirá la corona de nuestro balompié. Mucho tendrán que ver los estrategas, “Tuca” Ferreti y el indiscutible entrenador del año, el “Profe” Cruz quienes estarán desde ya planificando el parado de sus respectivos equipos.
Los contendientes dependerán, fundamentalmente, de la columna vertebral de sus alineaciones; de cómo se comporten con Atlante Vilar, Muñoz Mustafá, el “Chícharo” González, Pereyra y Maldonado se podrá ver un agarrón contra los Bernal, Verón, Moreno, Leandro, Scocco y Solari del lado auriazul.
De lo que estoy seguro es que será un encuentro apasionante y el domingo por la tarde sabremos si el sonido de la victoria es un relincho o un rugido. ¡hagan sus apuestas!
Una vergüenza
No puedo dejar de comentar con usted, amable lector, el desastroso arbitraje del paraguayo Ricardo Grance en la Final de la Copa Sudamericana.
No se trata de defender al América sino la dignidad de conducirse como un juez en toda la extensión de la palabra. Lo que vimos en el Azteca fue a un impostor, inepto y parcial, disfrazado de árbitro y la verdad, no se vale.