Una mujer japonesa de 60 años se convirtió en la primera nipona en tener un hijo a tan grande edad.
Su caso, como detalla el diario Los Angeles Times, es extraordinario porque además es soltera y su bebé fue concebido por una fertilización in vitro.
Yahiro Netsu, ginecólogo que atendió a la mujer, tomó el caso con precaución y por el enorme deseo de la mujer, de quien no se ha revelado su nombre.
De confirmarse que esta sexagenaria se convirtió en madre, abriría un debate en la nación asiática porque tendría que revisarse que el proceso de fertilización cumplió con las normas de reproducción del país.