Una mujer malasia de 86 años que fue capturada por las tropas japonesas durante la II Guerra Mundial se reencontrará con su familia en Corea del Sur, donde vive como expatriada, tras 64 años sin tener noticias de ellas.
Sus familiares, que residen el estado malasio de Johor, la tierra natal de su madre, viajarán hasta Seúl la semana que viene, indicó el rotativo local The New Straits Times.
La mujer, Mariam, fue apresada por los japoneses en 1943 y tres años después la trasladaron a Hampyong, una pequeña ciudad a 300 kilómetros de Seúl, donde fue internada en un campo de concentración, donde le forzaron a trabajar en la construcción de una pista de aterrizaje para una base aérea japonesa.
Al carecer de documentos que probasen su nacionalidad, Mariam ha tenido que vivir todos estos años en Corea del Sur sin pertenecer legalmente a ningún país y sin poder, por tanto, conseguir un pasaporte.
Hace unos meses, el productor coreano Park Keon Young, de 38 años, conoció a Mariam cuando buscaba localizaciones y le interesó tanto el caso que rodó un documental sobre esta historia. Después, viajó hasta Malasia para encontrar a su familia.
El hombre malasio con quien Mariam contrajo matrimonio con 12 años había desaparecido durante aquel periodo en el que los japoneses invadieron lo que entonces era la colonia británica de Malaya y sólo reapareció en 1950.
Sunni Abdul Rahman, quien buscó a su esposa sin éxito, falleció en 1992 sin volver a contraer matrimonio.
Jamnah, que tenía 5 años cuando vio por última vez a su madre, dijo que siempre esperó poder reencontrarse con ella.
"Recuerdo su preciosa cara, la he añorado mucho y no puedo esperar para poder ver de nuevo a mi madre", afirmó.
La última promesa de su madre fue que volvería pronto con "un montón de galletas".