CHALCHIHUITES, ZAC.- Después de la golpiza que le propinó la Policía, se encuentra en convalecencia Alfredo Aguilar Pérez, de 37 años de edad, a dos meses y medio de haber llegado de Estados Unidos a convivir con sus familiares.
Señala el afectado el abuso de autoridad de Abundio García Ruiz, director de Seguridad Pública, quien el 29 de septiembre lo agredió a puntapiés, sin importarle la fractura de la rodilla, lado derecho, que le causaron los policías al arrojarlo de la patrulla al piso.
Admite que ese día se encontraba en estado de ebriedad en las afueras del salón de eventos denominado Imperial, cuando los uniformados lo subieron a golpes a la patrulla y una vez en la Casa de Justicia fue bajado de manera violenta, fracturándose la rodilla.
A pesar de las súplicas, los policías lo encerraron y al parecer Abundio García empezó a golpearlo para callarlo, dado que la queja de dolor era constante, además de advertirle que la Casa de Justicia no era de beneficencia.
La madrugada del 30 de septiembre fue liberado Alfredo por su hermano, para luego trasladarlo al Hospital General de la ciudad de Durango, donde permaneció internado varios días por los golpes y la fractura.
Desde su domicilio lamenta la manera en que se conduce la Policía Municipal, pues en lugar de proteger se convierte en el principal enemigo social.
El Siglo de Durango intentó comunicarse con Abundio García, pero no fue posible localizarlo en su oficina, pues además de este supuesto abuso de autoridad hay interés de la ciudadanía por saber por qué incurre en maltratos a los preventivos, ya que las quejas en contra de él llegan a esta redacción.