Un juez federal sentenció a dos integrantes del Cártel de Tijuana a purgar 52 años de prisión a cada uno, por sus operaciones de narcotráfico, ya que estaban a cargo de los operativos de seguridad para vigilar los cargamentos de droga enviados por la organización desde México hacia los Estados Unidos.
Julio César Moreno Cosme y Alberto Pacheco González fueron hallados culpables de delincuencia organizada; delitos contra la salud en la modalidad de colaborar al fomento para posibilitar la ejecución de actividades relacionadas con el narcotráfico; privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro; así como portación de arma de fuego reservada al uso del Ejército.
Estos narcotraficantes eran colaboradores de la célula que lideraba de Gilberto Higuera Guerrero, alias "El Gilillo", quien hasta antes de su captura en agosto de 2004, se le consideraba como el responsable del ingreso de 50 por ciento de la cocaína que llegaba a Estados Unidos, y que controló las plazas de Tijuana, Mexicali, Ensenada, El Valle y Tecate, Baja California, para el Cártel de los Arellano Félix.
Ahora sus ex colaboradores Moreno Cosme y Pacheco González, por participar en estas operaciones, así como por perpetrar secuestros de personas contrarias a la organización, que no pagaban el derecho de piso para vender droga en la ciudad de Mexicali, fueron condenados a 52 años de cárcel y a pagar una multa de 195 mil pesos cada uno.