El pan es parte de la alimentación básica de los duranguenses pero los empresarios del gremio padecen una fuerte crisis económica.
El Siglo de Durango
Cierre de año complicado. Para cumplir con el pago de aguinaldos a sus trabajadores, muchos empresarios de la industria panificadora habrán de pedir préstamos, asegura Fernando Flores Gómez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa).
“La verdad vamos a pagar con muchos sacrificios, incluso algunos compañeros me están comentando que van a vender algún coche o pedir prestado para completar el pago de aguinaldos. Va a estar muy difícil”, platica el dirigente de la Canainpa capítulo Durango.
Además, se aproxima la revisión salarial, la cual vislumbra igual de peliaguda. “Ya recibimos el emplazamiento a huelga, hay algunas cláusulas que debemos revisar y negociar con el sindicato. Nos piden el incremento del 20 por ciento pero habrá que checar números”, describe.
Un aumento de esa magnitud no es posible pero se buscará apegarse a la media nacional, dice Flores Gómez. “Un incremento así nos daría el tiro de gracia”, advierte.
APUROS
“Falta liquidez y hay muy poco movimiento, la verdad que aunque se hayan aumentado las ventas un poco está bien difícil”, agrega el empresario.
Entrevistado en su despacho, platica que las panaderías han resistido la mala racha por la que atraviesan desde hace meses, lo mismo las pequeñas que las grandes.
“Hay panaderías nuevas y otras que ya tienen mucho tiempo, todos nos estamos defendiendo como gatos boca arriba”, enuncia el líder de la Canainpa.
La confianza es que el sindicato entienda que las panificadoras pasan por tiempos de escasez. “Como son parte de la empresa no hay que apretarles demasiado, si no, desaparecen. Ojalá haya buena disposición para poder negociar de acuerdo a las circunstancias”, concluye.