Un policía municipal ayer, sin chaleco porque no lo había recibido. (Julio Hernández)
Debido a la tranquilidad de la ciudad, se despreocupan por comprar chalecos.
EL SIGLO DE TORREÓN
La Dirección de Seguridad Pública Municipal sólo tiene 190 chalecos antibalas para 750 policías en activo. Sin embargo, sólo 50 de ellos sirve, según Víctor Ramos Galindo, comandante operativo de la corporación, a la mayoría les falta los tirantes o los broches.
Debido a que Torreón era muy tranquilo, las autoridades nunca se preocuparon por comprar chalecos antibalas.
“Son herencia de Administraciones pasadas pues se ve que tienen más de cinco años, y no se utilizaban pues no era necesario. Hace cinco años, Torreón era una ciudad muy tranquila”.
Los chalecos que tiene Seguridad Pública “son color azul, de un material balístico llamado Kevlar que es una fibra con un tejido muy cerrado, lo que le permite detener ciertos proyectiles, dado el tipo de chaleco sencillo, sólo detiene balas de muy baja potencia.
“Un chaleco de la DSPM, detiene una bala de calibre 38 especial, súper o automático y a lo mejor hasta las balas de una pistola de 9 milímetros, pero los proyectiles de rifles de alto poder como el R-15 o ‘cuerno de chivo’, que usa el crimen organizado, no los detiene”, dijo.
El Siglo de Torreón publicó que el titular de Seguridad Pública, Alfredo Castellanos, dijo que desde el sábado era obligatorio para los agentes el uso de chalecos antibalas.
Sin embargo, los policías ignoraron el llamado, algunos dijeron: “Son estorbosos y dan mucho calor”, en tanto que otros aseguraron que: “No nos han entregado nada y tampoco nos avisaron que debemos usarlos”.
En contraparte agentes de la Policía Preventiva del Estado y de la Ministerial, sí portaban ayer sus chalecos antibalas.
Ramón Quiroz Juárez, primer comandante regional de la Policía Preventiva del Estado, dijo que sus chalecos resisten los disparos de los calibres 45, nueve milímetros, 38 y R-15.
Ayer jefes policiacos de los tres niveles de Gobierno de la Comarca Lagunera sostuvieron una reunión en las instalaciones de la XI Zona Militar, el encuentro se manejó con gran hermetismo para que los acuerdos no trascendieran a la luz pública.