Stefani actúa con recato en Malasia
KUALA LUMPUR, MALASIA.- Gwen Stefani cumplió su promesa y actuó con recato, sin mostrar mucha piel, en su presentación de Malasia.
La estrella del pop de 37 años impresionó ayer a sus seguidores en el país de mayoría musulmana, cantando ataviada de trajes conservadores luego que críticos islámicos argumentaron que sus atuendos podrían corromper a la juventud local.
Stefani apareció en el escenario con una malla negra, camiseta blanca, un traje de rayas blanco y negro y guantes negros hasta los codos. “Estoy muy inspirada esta noche”, dijo la cantante a unos siete mil admiradores en el estadio techado.
Se cambió para cada canción, manteniéndose completamente cubierta mientras entonaba éxitos como The Sweet Escape, Rich Girl, Wind it Up y Hollaback Girl.
Stefani había prometido vestir modestamente luego que la Unión Nacional de Estudiantes Musulmanes de Malasia, de diez mil miembros, advirtió que sus sensuales atuendos y sugestivos movimientos atentaban contra los valores islámicos. El opositor Partido Islámico Pan-Malasio la acusó también de promover la promiscuidad y de ser un mal ejemplo para los jóvenes del país.
En una entrevista con la revista local Galaxie, Stefani dijo que hizo muchos cambios a su presentación en Malasia, lo que calificó como un “gran sacrificio”.
“He estado en la industria musical por 20 años y ésta es la primera vez que enfrento oposición de personas que me han malentendido. No soy una chica mala”, expresó, según la publicación. En el recital no se permitieron fotógrafos por razones de derechos de autor, y los asistentes al concierto tuvieron que dejar sus cámaras en casa.
La mayoría de los fans en el estadio dijeron que los manifestantes exageraron con sus críticas. “Creo que armaron un gran lío sin razón. Incluso los artistas locales se visten mucho peor, mucho más indecente”, opinó Denise Chan, una joven de 15 años de origen chino.
Los seguidores de Stefani también comentaron que la cantante mostró respeto por los valores culturales de Malasia.
“Todos los artistas internacionales tienen que bajar un poco el tono de su vestuario para respetar nuestra religión”, indicó Linda Yusof, una musulmana de 33 años.
Según la guía oficial para artistas extranjeros, una mujer que se presenta en Malasia debe estar cubierta desde el pecho hasta las rodillas, no debe saltar, gritar o arrojar objetos en el escenario o al público; no puede dar besos, abrazos ni mensajes obscenos o relacionados con drogas.