Los millares de niños cuyos padres son arrestados en las redadas migratorias en Estados Unidos desarrollan problemas mentales como estrés post-traumático, ansiedad por separación y depresión, según un estudio anunciado ayer.
Por cada dos adultos detenidos en las redadas en centros de trabajo, un niño se queda sin al menos un progenitor, indicó el estudio del Urban Institute y afirmó que la mayor parte de esos menores es de estadounidenses o inmigrantes legales.
El documento, ordenado por el Consejo Nacional de La Raza, un grupo defensor de los derechos civiles de los hispanos, concluye que el Congreso debe regular el procedimiento de las redadas y que el Servicio de Inmigración y Aduanas debe aplicar una política consecuente para liberar a los adultos detenidos a fin de minimizar el daño a sus hijos.
Los investigadores del estudio visitaron dos de las seis plantas procesadoras de carne donde han sido detenidas mil 300 personas en las redadas. En su mayoría, los arrestados provenían de México y Guatemala.
Según el servicio de inmigración, al menos 4 mil personas fueron detenidas en centros de trabajo de octubre de 2006 a septiembre de 2007, por encima de las 3 mil 700 del mismo lapso anterior.
El Centro Hispano Pew calculó en 2006 que hay 3.1 millones de niños estadounidenses que viven con al menos un progenitor indocumentado y que 1.8 millones de esos infantes tampoco tienen documentos.
“Los gobiernos locales y comunidades estudiadas no tuvieron los recursos adecuados para atender las necesidades de los niños tras el impacto negativo de las redadas”, dijo Randy Capp, un experto independiente en demografía del UI.
El estudio descubrió que las redadas forzaron a las escuelas, guarderías y familiares indirectos a actuar rápidamente como una red protectora para los niños.
En los tres lugares donde sucedieron las redadas, los distritos escolares se aseguraron de no entregar a los niños a casas vacías y de que éstos no pernoctaran en la escuela, señaló el reporte.
“Fuertes redes de familiares indirectos y amigos tomaron la responsabilidad del cuidado y del apoyo económico de los niños cuyos padres fueron arrestados en las redadas”, dijo la investigadora Rosa María Castañeda del UI.
“Estos ingeniosos grupos se aseguraron de que ningún niño se quedara solo o bajo la custodia del Estado”, añadió.
Entre los hallazgos del estudio destaca el hecho de que los procedimientos del ICE hacen difícil que los detenidos se comuniquen con sus familiares o con cuidadores para hacer arreglos sobre el cuidado y la atención de sus hijos.
Detienen en Illinois a 22 indocumentados mexicanos
Veintidós mexicanos y un dominicano indocumentados fueron detenidos en la ciudad de Joliet, Illinois, dijo ayer el Servicio de Inmigración y Protección de Aduanas.
Entre los detenidos se encuentran siete mujeres, precisó la fuente. El grupo residía en el vecindario mexicano Pilsen, de Chicago.
Las detenciones se realizaron ayer por la mañana en la planta de la empresa Rock Run Business Park de Joliet. Los 23 indocumentados trabajaban en la empresa Anna II Inc., una agencia de empleo temporal que sirve a varias empresas de la zona metropolitana de Chicago.
Los 23 detenidos serán procesados en el centro de detención del suburbio de Broadview.
La empresa Anna II es sujeta de una investigación desde abril de 2006, después de que Inmigración recibió “información creíble” sobre la contratación de indocumentados.