Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes realizarán una marcha nacional el 19 de junio a la Casa Blanca en apoyo a la reforma migratoria. (AP)
Senadores de EU a favor de las reformas buscarán un acuerdo en torno a enmiendas aceptables.
WASHINGTON, EU.- El presidente George W. Bush visitará personalmente el Congreso la semana que viene y tratará de revivir el proyecto de reforma migratoria que fue archivado por el Senado.
Bush tiene programado un almuerzo con senadores republicanos el martes, parte de la campaña de la Casa Blanca y sus aliados en ambos partidos para contrarrestar a los republicanos conservadores que bloquearon esta semana el proyecto de reformas.
El bloque a favor de las reformas se comprometió a seguir buscando un acuerdo en torno a enmiendas que resulten aceptables a los opositores al plan.
Los opositores, por su parte, dijeron que se mantendrán firmes en su rechazo al actual proyecto.
Por su parte, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes realizarán una marcha nacional el 19 de junio a la Casa Blanca para demostrar al presidente George W. Bush “que no nos damos por vencidos”, ante los obstáculos que enfrenta la reforma migratoria,
La dirigente del Movimiento Por una Reforma Migratoria Justa, Cristina López y el abogado defensor de inmigrantes, Jorge Rivera, advirtieron en Austin, Texas, que con una eventual cancelación del debate sobre la reforma migratoria aumentarían las redadas contra los indocumentados, que son más de 12 millones en ese país.
Líderes demócratas acusaron a Bush de no apoyar firmemente la legislación, que reforzaría la seguridad en la frontera, permitiría la contratación de un mayor número de trabajadores temporales extranjeros y facilitaría la regularización de la situación de unos 12 millones de indocumentados.
Muchos republicanos defendieron el papel desempeñado por el presidente, pero dijeron que ven con buenos ojos su asistencia el martes al almuerzo semanal de senadores republicanos por primera vez en cinco años.
El proyecto recibió sólo 45 de los 60 votos necesarios para poner fin al debate y proceder a una votación formal. El jefe de la mayoría demócrata Harry Reid archivó el asunto y dijo que sólo la intervención directa de Bush podría revivirlo.
PUNTOS DE VISTA
Varios senadores conservadores sostienen que no se les dio tiempo de proponer cambios, incluidas algunas medidas que facilitarían la detección de personas que tienen visas vencidas o cometieron otras infracciones.
El senador Jim DeMint, uno de los más firmes opositores, dijo que el proyecto “representa una carga injusta para los contribuyentes, no garantiza la seguridad de las fronteras y concede una amnistía” a los indocumentados.
Los partidarios del proyecto creen que se pueden hacer concesiones que aplaquen a los conservadores.
El senador demócrata Edward M. Kennedy dijo a la prensa que conserva esperanzas porque el Senado “es un lugar susceptible a reacciones químicas. De actividad constante, en el que las olas van y vienen. Y de vez en cuando, las estrellas se alinean de la forma indicada y podemos seguir adelante”.
La senadora demócrata Dianne Feinstein se mostró frustrada porque los opositores al proyecto siguen hablando de “amnistía” al aludir a la propuesta de permitir la legalización de la situación de indocumentados si pagan multas, aprenden inglés y regresan a sus países para solicitar su readmisión en Estados Unidos.
“Estimulan la oposición (al proyecto) usando la palabra ‘amnistía’ una y otra vez”, expresó.
Agregó que en sus 15 años en el Senado “jamás había recibido tantas llamadas telefónicas y amenazas de tono racista”.
SEGUIRÁN LUCHA
Por su parte, Cristina López, dirigente del Movimiento Por una Reforma Migratoria Justa, informó que “estamos organizando una marcha nacional hacia la Casa Blanca para demostrarle al presidente Bush que no nos damos por vencidos y que seguiremos luchando por una reforma migratoria justa”.
Indicó que ante la eventual cancelación del debate sobre la reforma migratoria se tomarán medidas para evitar redadas y crear conciencia entre la comunidad de inmigrantes, para presionar al Congreso de Estados Unidos en favor de una reforma justa. Por su parte, el abogado Rivera consideró que ya no hay esperanzas inmediatas de una reforma migratoria, además de que aumentarían las redadas contra los inmigrantes indocumentados.
Señaló que si el tema no es discutido de nuevo en noviembre próximo la reforma migratoria sería retomada hasta tres o cuatro años después.
Reprocha Felipe Calderón revés
El presidente Felipe Calderón reprobó la decisión del Senado estadounidense de suspender la discusión de una posible reforma migratoria.
Aseguró que si bien no se ha cancelado esa posibilidad, resulta lamentable que las discusiones de los congresistas norteamericanos no hayan fluido con la rapidez que se preveía.
“No está descartada la reforma migratoria, pero sí debemos deplorar que las discusiones en el Senado no hayan podido seguir un curso rápido que prevea una aprobación pronta de este tema.
“Ciertamente es de lamentarse que una iniciativa que había alcanzado el consenso bipartidista y con la Casa Blanca, no haya prosperado en el proceso de discusión legislativa”, expuso el jefe del Ejecutivo.
Al término de una intensa jornada, en lo que fue el último punto de la gira de ocho días que arrancó el domingo pasado en Roma, Calderón Hinojosa advirtió que sólo una reforma migratoria integral puede abrir la puerta a la prosperidad de Norteamérica.
“Refrendo mi convicción de que una reforma migratoria no es sólo ni principalmente en el interés de México, una reforma migratoria es en el mejor interés de los Estados Unidos, porque sin una regularización del flujo migratorio es impensable que la economía americana pueda recuperar los niveles de crecimiento sostenido que ha observado en otras épocas”, aseguró el mandatario mexicano. (Por Juan Manuel Anguiano-enviado AEE)
Abordará interparlamentaria México-EU tema migratorio
Aunque el Senado estadunidense “congeló” la reforma migratoria, el tema será parte de la agenda de la 46 Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, a celebrarse este fin de semana en Austin, Texas, afirmó el diputado federal Gerardo Buganza Salmerón.
En entrevista, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados subrayó que el asunto central de la reunión será la reforma migratoria, “ya que no contemplo que dejen fuera algo que para nosotros es importantísimo como la migración”.
Agregó que los legisladores que participarán en el encuentro abordarán también temas de seguridad, en particular lo referente al muro fronterizo.
Buganza Salmerón explicó que las reuniones interparlamentarias tienen el propósito de ver cuál es la posición de las contrapartes, “se llega a veces a acuerdos o simplemente se ponen a discusión los temas, es una cuestión de libre voluntad”.
El legislador del Partido Acción Nacional (PAN) resaltó la importancia y prioridad que tiene para México y para su Congreso la relación con sus similares estadunidenses. “Se trata de tener una relación que contribuya a resolver los problemas que existen y buscar su solución”, resaltó.
En lo que respecta a la reforma migratoria confió en que haya un avance favorable, aunque aceptó que existen “muchos bemoles”, dada su complejidad e importancia. De acuerdo con el programa establecido, las sesiones de trabajo de la interparlamentaria se desarrollarán en tres páneles que iniciarán con el tema de Prosperidad y Competitividad, para luego abordar el de Migración y Cooperación Fronteriza y el de Cooperación en Seguridad y Asuntos Legales.
Medidas contempladas
Las principales medidas del proyecto de reforma migratoria que quedó varado en el Senado:
*Permite que los indocumentados que llegaron al país antes del primero de enero de 2007 paguen multas, se sometan a una revisión de antecedentes y reciban una visa Z por cuatro años, renovable indefinidamente, que les permite residir y trabajar en Estados Unidos.
*Permite a quienes tengan la visa Z tramitar la ciudadanía luego de ocho años si pagan multas, tienen trabajo y hablan inglés. Los jefes de familia deberán regresar a sus países para hacer el trámite.
*Crea un programa de trabajadores temporales que admitiría 200 mil trabajadores anuales. Estos trabajadores recibirían una visa Y de dos años, renovable dos veces. Antes de renovar la visa, no obstante, deberán pasar un año en su país. El programa caduca luego de cinco años.
*Estipula que los programas de visas Y y Z entrarán en vigor sólo después de que se haya tomado una serie de medidas de seguridad, incluidas la adición de otros 20 mil agentes fronterizos, la construcción de muros a lo largo de 370 millas (595 kilómetros) de la frontera, la instalación de barreras para vehículos a lo largo de 300 millas (480 km) y la creación de un sistema de verificación de antecedentes para determinar si un trabajador está en el país legalmente.
*Crea un sistema de puntuación para la concesión del permiso de residencia a los nuevos inmigrantes, tomando en cuenta su nivel de educación y su capacitación profesional, al tiempo que elimina o limita las preferencias para los familiares de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.
*Simplifica la legalización de la situación inmigratoria de trabajadores agrícolas y personas que hayan completado la secundaria que vinieron ilegalmente al país con sus padres cuando eran niños.
FUENTE: AP
Brownsville, Texas
‘Era algo, era una luz’
A lo largo de la frontera mexicana en Brownsville, Texas, Esmeralda Gavino repitió el sentir de muchos indocumentados como ella cuando dijo que la reforma migratoria rechazada en el Capitolio, aunque imperfecta, cuando menos era un esfuerzo en esa dirección.
“Es triste que los senadores puedan decir: ‘muy bien, vamos a dejar esto de lado, tenemos cosas más importantes que hacer”‘, dijo la mujer de 35 años, quien se dedica a limpiar casas y estaba con sus dos hijas en un centro comunitario del condado. “No tienen tiempo para negociar, pero sí para construir un muro. Esta no era una muy buena reforma en mi opinión, pero era algo. Era una luz”.
La medida, que no pudo sobrevivir una votación crucial en el Senado el jueves, habría cerrado las fronteras, al tiempo de darle a 12 millones de indocumentados la posibilidad de legalizar su situación, siempre y cuando estén dispuestos a pagar miles de dólares en tarifas y multas y regresar a sus países de origen para solicitar su cambio de estatus.
Ahora, los indocumentados y los negocios para los cuales trabajan tienen dudas sobre el futuro.
“Estamos en un limbo”, dijo el inmigrante ilegal Mario Zapata, de 34 años, quien ha pasado la mitad de su vida en Tucson, Arizona. “No sé, ¿la van a aprobar o no? Eso no me permite estar tranquilo, estoy nervioso”, dijo Zapata, quien ha pasado la mitad de su vida en Tucson, Arizona.
Zapata, un jornalero, pasó año y medio en prisión cuando fue detenido por la Patrulla Fronteriza, pero dice que sus tres hijos son ciudadanos estadounidenses y pretende quedarse en Tucson para siempre. “Si me atrapan otra vez, regresaré. No me importa”, dijo.
Los grupos de activistas en Chicago planean un encuentro el lunes, para decidir su nuevo curso de acción.
Jorge Mujica, vocero del movimiento Diez de Marzo, dijo que una posibilidad es que los indocumentados y sus simpatizantes realicen un boicot contra ciertas empresas, quizá cadenas nacionales de restaurantes, para demostrar la capacidad económica de su comunidad.
“No es que querramos radicalizar el movimiento. Pero hemos marchado, cabildeado y realizado telefonemas y mandado cartas, pero nada ha salido de estas estrategias”, indicó.
Tom Nassif, presidente y jefe de ejecutivos de la Asociación de Cultivadores del Oeste, que representa a unos tres mil agricultores y productores de frutas en California y otros estados, dijo esperar que algunos productores se sientan preocupados por la falta de empleados.