La presencia de sujetos armados ha provocado temor en los habitantes de Cuencamé; piden apoyo de la Federal.
La presencia de comandos armados ha provocado que la gente no pueda realizar sus labores cotidianas por temor a ser víctima del crimen organizado.
Cuencamé, Dgo.- A raíz del “levantón” que sufrió un joven a manos de varios sujetos fuertemente armados y de las llamadas intimidatorias que han recibido algunos comerciantes, los habitantes de Cuencamé ya no viven tranquilos, según los testimonios de los mismos lugareños.
Desde hace varias semanas se han visto sujetos fuertemente armados circular en vehículos de reciente modelo; sin embargo, la presencia policiaca no ha provocado confianza entre los habitantes de dicho municipio pues saben que la autoridad tiene miedo ante los embates del crimen organizado.
“Levantaron” a un joven. El pasado fin de semana se tuvo conocimiento de la desaparición de un joven de nombre José Aguilar Alvarado, de 31 años, quien en las inmediaciones del poblado 12 de Diciembre fue interceptado por un comando armado y hasta la fecha se desconoce su paradero.
José Aguilar, junto con su padre, se dedica a la venta de combustible, del que llaman “huachicol”, cerca del entronque a Santa Clara, y fue justo cerca de su negocio donde se registró el “levantón”.
Además, los mismos habitantes del municipio manifestaron que los comerciantes del lugar han recibido diferentes llamadas telefónicas en las que una persona, con acento “chilango”, les ofrece protección a cambio de fuertes cantidades de dinero, pues les asegura que ellos pudieran ser las siguientes víctimas del crimen especializado.
Esperan el apoyo de la Policía Federal
Ayer, El Siglo de Durango informó sobre la detención de un asaltante y la recuperación de cuatro vehículos con reporte de robo; con estas acciones llevadas a cabo por parte de la Policía Federal y agentes locales destacamentados en Cuancamé, la ciudadanía espera que este comando de policías haga algo para detener a los miembros de la delincuencia organizada que tienen asolado al municipio.
Datos
Hechos. Cuando el joven José Aguilar iba en su camioneta fue “levantado” por un comando armado.
Intimidación. A raíz de la presencia del crimen organizado los comerciantes reciben llamadas intimidatorias.
Advertencias. Se dice que los criminales actuarán en contra de comerciantes del lugar y contra “puchadores”.
Testimonio. Los habitantes de Cuencamé aseguran que desde que se instaló el crimen especializado temen.