En medio de un ambiente de ataques y anuncios negativos, algunos republicanos han acogido con gusto la estrategia agresiva de John McCain. (EFE)
... Y Obama acusa a McCain de apostar por la ‘estrategia del miedo’.
John McCain, virtual candidato del Partido Republicano a la Presidencia de Estados Unidos, acusó ayer a su contrincante demócrata Barack Obama de estar apostando a la “carta racial” para tratar de defenderse de los ataques de su campaña.
Unos ataques que han llegado al extremo de comparar a Obama con Britney Spears y Paris Hilton para presentarlo como un candidato frívolo, más preocupado por su imagen y por ganar los concursos de popularidad, y sin la estatura suficiente para afrontar los retos del país en materia económica, de seguridad y liderazgo internacional.
“Es curioso que la campaña de John McCain haya utilizado a Britney Spears y a Paris Hilton, pero no a gente como Denzel Washington para comparar su popularidad”, consideró la estratega demócrata Donna Brazille, al considerar que quien ha apostado primero por la carta racial ha sido el partido Republicano, particularmente en aquellos del medio oeste donde el electorado blanco, católico y conservador jamás votaría por Obama por el color de su piel.
En medio de una intensa campaña de ataques, Barack Obama, ha pasado a la contraofensiva acusando a McCain de apostar por la “estrategia del miedo”.
“Les van a decir que no soy patriota, que tengo un nombre raro y que ni siquiera me parezco a los presidentes que figuran en los billetes de a dólar”, dijo Obama en medio de un intenso debate sobre las ventajas y desventajas de una guerra sucia que parece estar afectando, sobre todo, al candidato republicano a quien muchos consideran estar actuando a la desesperada.
“Es realmente penoso e infantil que McCain, un político respetable, eche mano de este tipo de argucias”, consideró Mark Penn, el estratega fallido de Hillary Clinton, al asegurar que la estrategia de apostar por machacar la imagen de Barack Obama puede resultar “inútil y arriesgada”.
Sin embargo, desde los cuarteles del candidato republicano, la decisión de lanzar misiles contra la imagen de Obama no sólo es legítimo, sino que está plenamente justificada:
“Nosotros no hemos jugado a la carta racial. Simple y sencillamente hemos dicho que la popularidad de Obama no le servirá de nada a la hora de resolver los problemas y que por mucho que lo apoyen miles de alemanes, ellos no tienen nada qué opinar sobre los asuntos internos de Estados Unidos”, aseguró un portavoz de la campaña de McCain.
“En cambio el senador Obama ha jugado a la carta racial sin tapujos, con declaraciones que resultan divisionistas, negativas, vergonzosas y erróneas”, aseguró, el director de la campaña de McCain, Rick Davis.
En medio de este ambiente de ataques y anuncios negativos, algunos republicanos han acogido con gusto la estrategia agresiva de McCain. El titular del partido republicano en Nueva Hampshire, Fergus Cullen, dijo que a los republicanos en su estado “les gusta ver la campaña de McCain en la ofensiva”.
Sin embargo, para otros republicanos con mayor proximidad al grupo de independientes, con su pose agresiva McCain corre el peligro de dar la impresión de un candidato petulante e iracundo, no tanto por que lo sea, sino porque contrasta agudamente con la presencia de Obama que, por el momento, se ha cuidado mucho de no lanzar ataques para que éstos no se reviertan en su contra en las presidenciales de noviembre próximo.
Empate en Florida y Ohio
El candidato presidencial demócrata Barack Obama y su rival republicano John McCain están técnicamente empatados en las intenciones de voto en Florida y Ohio, mientras que el primero tiene ventaja en Pensilvania, según una nueva encuesta hecha en esos tres estados clave.
El sondeo, divulgado ayer por la Universidad Quinnipiac, muestra que la ventaja de Obama en los citados estados se ha reducido pese a la gran atención mediática de la gira del senador por Oriente Medio y Europa la pasada semana.
“El viaje de Obama no le ayudó en Florida, Ohio y Pensilvania”, sostiene la encuesta, que recuerda que desde 1960 nadie ha logrado convertirse en presidente de Estados Unidos sin ganar en dos de esos tres estados.
El sondeo muestra que Obama tiene un 46 por ciento del respaldo popular en Florida, frente al 44 por ciento de McCain, comparado con el 47 y el 43 por ciento que tenían, respectivamente, el pasado 18 de junio.
En Ohio la ventaja de Obama también es de 46 a 44, comparado con el 48-42 del último sondeo en junio. En Pensilvania, mientras tanto, el candidato demócrata está a la cabeza al lograr un 49 por ciento de la intención de voto frente al 42 de McCain.