Estados Unidos expulsó el viernes al embajador venezolano, al intensificarse una trifulca diplomática con presidentes izquierdistas latinoamericanos, y Washington acusó a un ex ministro de Interior y dos altos funcionarios venezolanos de ayudar a las FARC en operaciones de narcotráfico.
El vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack, condenó las expulsiones de los embajadores estadounidenses de Caracas y La Paz, y dijo que Washington expulsaría al venezolano Bernardo Alvarez, aunque el presidente Hugo Chávez se le anticipó al anunciar el jueves por la noche el retiro de su embajador.
"Esto refleja la debilidad y desesperación" de Chávez y el presidente boliviano Evo Morales, dijo MCormarck.