La canciller federal de Alemania aseguró al gobierno francés su pleno apoyo para que consiga los objetivos que se propone durante su presidencia semestral en la UE. (EFE)
La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, expresaron hoy su interés de llegar sin abiertas diferencias a la nueva presidencia semestral europea que a partir del 1 de julio será francesa.
Merkel y Sarkozy se reunieron este día en la localidad bávara de Straubingen, en el marco del noveno Consejo de Ministros de los dos países, que se instituyó en 2003 para estrechar a alto nivel el contacto entre los dos gobiernos y que se lleva a cabo dos veces al año.
El gobierno alemán informó a través de un comunicado que tanto para el gobierno de Merkel como para el de Sarkozy el tema de clima y energía están en lo prioritario de la agenda que abordaron y que también lo será para la presidencia francesa de la Unión Europea (UE).
La canciller federal de Alemania aseguró al gobierno francés su pleno apoyo para que consiga los objetivos que se propone durante su presidencia semestral en la UE.
El comunicado destacó que sobre el programa sobre energía y protección al medio ambiente que aprobó el parlamento alemán el viernes pasado, Berlín 'emitió una clara señal' de que se trata 'del paquete de medidas y reglamentaciones más amplio y concreto del mundo para la protección del medio ambiente'.
En la sesión del Consejo de Ministros alemanes y franceses participan los titulares de las carteras de los dos países de Política Exterior, Defensa y de Medio Ambiente.
Hasta ahora hay divergencia de opiniones entre Francia y Alemania en cuanto a las condiciones que se impondrán a nivel europeo para que los automotores sólo arrojen 120 gramos de bióxido de carbono a partir de 2012.
La industria automotriz alemana, que produce autos medianos y grandes, teme verse en desventaja en comparación con su homóloga francesa, ya que esta se especializa en la producción de autos pequeños y medianos.
Merkel se mostró optimista de que ambos gobiernos lograrán un acuerdo que contemple los intereses de ambas industrias.
Sarkozy propuso en forma previa que se impongan aranceles especiales a las importaciones de los países que no firmaron el Tratado de Kyoto para la limitación de emisiones de gases que causan el Efecto de Invernadero, algo en lo que el gobierno alemán no está muy de acuerdo.
En otro tema, la jefa del gobierno alemán expresó su satisfacción por el Pacto Europeo de Inmigración que propondrá Sarkozy a la UE y subrayó que ese fenómeno social para Europa es un desafío para el que se requieren soluciones netamente europeas.
En Straubingen está destacada la brigada militar germano-francesa, que se creó en el marco del Consejo para la Defensa y la Seguridad entre los dos países en 1988.
El jefe del Estado francés y la canciller alemana hicieron una visita a esas tropas en ocasión de que este año se celebra el vigésimo aniversario de la fundación de esa institución conjunta.