El gobierno de Chile condenó hoy el plagio del médico chileno Oscar Olivari Moscatelli efectuado en 1998 por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a las que calificó como terroristas.
El vicecanciller de Chile, Alberto Van Klaveren, anunció hoy en declaraciones a la prensa que el gobierno de la presidenta chilena Michelle Bachelet insistirá en conocer el destino del facultativo, quien fue secuestrado cuando tenía 70 años de edad.
Van Klaveren afirmó que las FARC son 'un movimiento terrorista, un movimiento que merece el más absoluto rechazo del gobierno de Chile'.
El diplomático agregó que 'nosotros seguimos muy de cerca las manifestaciones que se realizaron en todo el mundo por parte de la sociedad civil en contra de la situación creada por las FARC y como gobierno las apoyamos plenamente'.
Millones de personas unieron el lunes sus voces alrededor del mundo para gritar un 'No' a las rebeldes FARC, la mayor y más antigua guerrilla de Latinoamérica, y exigirles que liberen a las cientos de personas que mantienen como rehenes.
Las principales marchas tuvieron lugar en Bogotá y las mayores urbes de Colombia, con respaldo en más de 100 ciudades del mundo para rechazar las actividades de las FARC.
Van Klaveren dijo que 'realmente hay que darle una oportunidad al proceso de paz en Colombia y apoyamos claramente al gobierno colombiano en sus esfuerzos por lograr la paz en ese país'.
El funcionario agregó que en relación al tema del doctor Olivari el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile ha realizado todos los esfuerzos para ubicarlo y lograr su liberación, pero 'lamentablemente sin éxito'.
Abundó que se ha contado con la colaboración del gobierno de Colombia y de la familia del profesional, aunque 'hasta el día de hoy no hemos podido saber del paradero del doctor Olivari y tampoco tenemos certeza de que esté vivo'.
El vicecanciller Van Klaveren agregó que, de acuerdo con los antecedentes, Olivari habría fallecido durante el plagio y 'la legislación colombiana contempla en estos casos la declaración de muerte presunta y esa fue solicitada por sus propios familiares'.
Olivari, conocido en Colombia como "el apóstol chileno" por su dedicación a los más pobres, desapareció el 7 de enero de 1998 cuando viajó al poblado de Ubaque, ubicado a dos horas de Bogotá y del cual nunca regresó.
Los insurgentes exigieron a la familia un rescate de 100 mil dólares y ésta pudo reunir y entregar 35 mil dólares en cuotas hasta que en 2001 se perdió todo contacto con las FARC.