La reciente inauguración de los juegos olímpicos provocó gran admiración por su alto derroche de recursos tecnológicos y humanos, que lejos quedan aquellos momentos hollywodescos de Los Ángeles y Atlanta, de aquí la interrogante para los siguientes juegos en Londres ¿se habrá llegado a un tope?, la maravilla de la inteligencia humana nos dará la respuesta.
El precepto olímpico de citius, altus , fortius se ve facilitado por la tecnología de la fabricación de uniformes e implementos deportivos, se encuentran diseños y materiales que optimizan tiempo y esfuerzo. Una peculiaridad por citar un ejemplo, son los modernos trajes de natación de acuerdo a lo expresado por algunos de los atletas que los utilizan les hacen sentir una mayor fuerza abdominal, y lo asemejan a traer una tabla en esa región anatómica, los fabricantes explican que esta peculiaridad permite una menor resistencia para el desplazamiento, y por ende aumento de la velocidad y disminución de tiempos.
En cuanto a zapatos deportivos se han mejorado los ya avanzados modelos existentes, así por ejemplo, una de las más tradicionales y famosas marcas ha creado un zapato especialmente para el maratón con un peso menor a las 6 onzas (180g), con capacidad de ventilación y evacuación de líquidos, repelente a éstos, capaz de enviar información a un cardiotacometro y con una vida útil únicamente para ésa prueba. Para éste tipo de pruebas los materiales de fabricación se han diseñado para las altas temperaturas y humedad de Beijing, permiten una fácil transpiración y evacuación del sudor y un secado rápido, la consistencia y el entramado del tejido es distinta en sitios de pliegues corporales evitando roces y por lo tanto incomodidad.
Afortunadamente todos estos avances quedan al alcance del deportista aficionado y son de los aspectos a apreciar de éstas competencias, así como también los avances en el ámbito de la medicina deportiva y de la preparación física.
Se comenta que una vez concluidos los juegos las construcciones quedarán como elefantes blancos, lo cual es cuestionable, ya que conociendo la cultura deportiva de la República China probablemente continuarán en uso, sus dimensiones son adecuadas a la densidad de población de aquel país.
En México 68 por primera ocasión en la prueba reina de los 100 metros se cronometra un tiempo menor a los 10 segundos, cada cuatro años esperamos ver las variaciones a este récord, con grandísimas decepciones por dopaje. La gimnasia se ve de una manera distinta desde aquella calificación perfecta de 10 para Nadia Comanecci en Montreal 76 y aunque desde esa ocasión han aparecido otras grandes gimnastas ninguna ha podido ocupar el lugar de la eterna reina.
Esperamos ver nuevas marcas, las existentes están para romperse, guardemos el respeto y honor debido a sus actuales poseedores y demos el mérito suficiente a los nuevos habitantes del Olimpo. ¡Hasta la próxima!