Ahora la sangre llegó al río... Nazas.
En menos de un mes, el tramo del lecho seco que pasa entre Torreón y Gómez Palacio se convirtió en “tiradero” de siete cuerpos, todos ejecutados con arma de fuego. Algunos descubiertos en la madrugada, otros a plena luz del día, unos recién fallecidos, otros en estado de descomposición.
El último cuerpo fue encontrado ayer, pasada la media noche. Se trata de Jesús Montoya Infante, de 43 años de edad, alias “El Toro”, hallado con dos tiros en la boca y cuatro en el pecho. Su cuerpo estaba tendido en la base inclinada de cemento del puente de la calzada Creel. En la banqueta había seis casquillos de arma 9 milímetros.
El hallazgo fue reportado por policías de Torreón, que avisaron a personal de Servicios Periciales, que horas después identificó al finado mediante sus huellas dactilares, pues Montoya estuvo preso por homicidio hasta finales de 2006.
Con el cuerpo de Montoya, llegó a siete la cifra de muertos hallados en el último mes en el lecho del río, en la franja de ocho kilómetros entre el “puente plateado” y el tramo San Rita-La Unión.
La cifra de cuerpos tirados en un mes en el Río Nazas está por superar la de nueve cuerpos que fueron dejados en los alrededores de la “Cuesta de la Fortuna”, en Ciudad Lerdo, pero en el lapso de cuatro años, entre 2003 y 2007.
El primer cuerpo en esta racha fue hallado el 28 de diciembre pasado, en el ejido Las Huertas, a unos metros del Periférico. El 6 de enero fue encontrado el cuerpo de un vendedor de autos cerca del puente plateado.
El 12 de enero apareció sin vida un joven de 21 años, también en el ejido Las Huertas. El 17 de enero, dos cuerpos aparecieron frente a la colonia Rovirosa Wade, entre el puente de la calzada Creel y el Periférico. El sexto fue el cuerpo de un comerciante de 30 años, con antecedentes por delitos contra la salud, en el cruce de Santa Rita-La Unión.