Deportes Liga MX Apertura 2025 NFL Lucha libre boxeo

De Jaboneros a Vaqueros

Antonio Pollorena ganó 105 juegos en cuatro temporadas para establecer una marca muy 
difícil de igualar en el beisbol de la Liga Mexicana. (Fotografías de archivo)

Antonio Pollorena ganó 105 juegos en cuatro temporadas para establecer una marca muy difícil de igualar en el beisbol de la Liga Mexicana. (Fotografías de archivo)

Claudio Martínez Silva

La Comarca Lagunera llega este año a 46 temporadas en la Liga Mexicana de Beisbol.

Cuando Vaqueros Laguna celebre su primer partido de la campaña 2008 de la Liga Mexicana de Beisbol, se cumplirán 46 temporadas de un representativo lagunero en el circuito profesional más importante que se juega en el país.

Uno de los sucesos más importantes que se recuerda en el beisbol profesional de Torreón fue el sábado 30 de marzo de 1940, el esfuerzo de un grupo de empresarios de la región se vio coronado con el debut de los Jaboneros de Unión Laguna en la Liga Mexicana de Beisbol. Pasaron ya 68 años de aquel encuentro en el Estadio de la Revolución, en donde el equipo de casa, comandado por Jesús “Matanzas” Valdez, se impuso a los Tecolotes de Nuevo Laredo por 6 carreras a 5, en emocionante duelo de 11 entradas.

José F. Ortiz, Arturo Sada Quiroga, Antonio Dueñes Orozco, Raúl Valdez Villarreal, Luis Garza, Nicolás Castañeda, Carlos Fink, Rodolfo González Treviño, Ángel Sarabia, José Valdez Rangel y Benito de la Cruz unieron sus esfuerzos para hacer posible la llegada de la Liga Mexicana de Beisbol a esta plaza, nacían así los Jaboneros de Unión Laguna.

Jabonera La Unión se convertía en un apoyo vital para la existencia del equipo lagunero, dicha empresa ahora incursionaba en el deporte de sus amores, pero a nivel profesional. Una parte de ese apoyo consistía en otorgar los uniformes y todos los utensilios que se necesitan para el juego, en respuesta los directivos del equipo decidieron bautizarlo con el nombre de Jaboneros de Unión Laguna, además de representar la hermandad de los estados de Coahuila y Durango, como parte de la Comarca Lagunera.

El entonces alcalde de Torreón, Francisco Rivera, se encargó del lanzamiento de la primera bola en el juego inaugural, ante un lleno completo bajo las candilejas del Estadio de la Revolución. El catcher Tomás Trujillo recibió la pelota que lanzó el presidente municipal. Nazario Ortiz Garza, gobernador de Coahuila, ocho años antes había sido piedra angular para la construcción del majestuoso escenario, inaugurado en 1932.

En el plano deportivo, Juan Ramírez, Chester Williams, James Bell, Amadeo Lozano, Luis Molina, Pete Morales, Eusebio Contreras, Tomás Trujillo, Roy Williams y Sabás Mora fueron algunos protagonistas en aquella fecha, pero a partir de entonces el plano del beisbol profesional en la Comarca Lagunera se ha visto iluminado por auténticas estrellas que han dado brillo al Rey de los Deportes hasta llegar a los tiempos actuales con la presencia de Vaqueros Laguna, en el mismo escenario que 67 años atrás ya albergaba este hermoso deporte.

La Liga Mexicana de Beisbol vivía momentos difíciles en 1940, y Alejandro Aguilar Reyes “Fray Nano” como Alto Comisionado se veía obligado a cumplir los caprichos de Jorge Pasquel, propietario y manager en ese 1940 del equipo Azules del Veracruz, con sede en la Ciudad de México y campeón de esa temporada. El Unión Laguna terminó con 45 ganados y 41 perdidos, 13 juegos y medio atrás de los campeones.

APARECE EL MAESTRO MARTÍN DIHIGO

En 1942 se contrató al pelotero importado más grande que ha jugado en la Liga Mexicana, Martín Dihigo Llanos, que como manager y jugador le dio al equipo el título con 48-40 en ganados y perdidos, juego y medio arriba de los Fantasmas Grises de Monterrey.

Martín Dihigo resultó líder de ponches (211), carreras limpias (2.53) y completó la triple corona, con 22-7 en ganados y perdidos. A la ofensiva acumuló .319 de promedio, mientras que en el cuadro, además de lanzador, se desempeñó como tercera, primera y segunda base, así como en cada uno de los jardines. Extranjeros brillantes tuvo aquel Unión Laguna, como Martín Dihigo Llanos, Alejandro Crespo, Carlos Colás y Rodolfo Fernández.

El también llamado “Maestro” dio el crédito de ese campeonato a la directiva del club, encabezada por el ingeniero José F. Ortiz, al licenciado Ángel Sarabia y demás miembros. “A ningún equipo recuerdo con tanto cariño como a aquel Unión Laguna”, comentó Martín Dihigo Llanos en las memorias que publicó Roberto Hernández.

En aquella temporada de 1942 y cuando se jugaba la última cuarta parte del calendario, el ingeniero José F. Ortiz, mandamás del Unión Laguna, convocó a los directivos de la liga a una reunión urgente en Torreón. Jorge Pasquel no quiso asistir pero pidió que acudiera Alejandro Aguilar Reyes “Fray Nano”. Los tres equipos norteños formaron un bloque y amenazaban con retirarse de la liga si no se realizaba esta junta. Las grandes diferencias convirtieron a Jorge Pasquel y al ingeniero José F. Ortiz en enemigos acérrimos, las exigencias del equipo lagunero se cumplieron y finalmente el equipo se mantuvo en la competencia y en la conquista del campeonato.

Las diferencias entre Jorge Pasquel y José F. Ortiz ya eran enormes, y al término de la temporada 1943 el Unión Laguna se retiró de la Liga Mexicana. El equipo de Torreón volvió dos años después sólo para volver a abandonar la liga y repetir posteriormente, una vez más, ambos movimientos.

SE ESFUMA EL BICAMPEONATO

Para ese 1943 los Jaboneros de La Unión llevaban paso de campeones, pero una mala jugada de la liga, apoyada por Jorge Pasquel, le dio el título a los Fantasmas Grises de Monterrey. La directiva de la liga le anuló dos juegos al conjunto lagunero, además, para el equipo quedó inconcluso el calendario regular, en esas condiciones estaban a medio juego de Monterrey.

El 13 de octubre de 1943, Jorge Pasquel anunció que los Fantasmas Grises eran campeones, luego de anular dos juegos al Unión Laguna. El primero porque se utilizó al lanzador Terry Mc Duffy en un partido nocturno sin que el estadounidense estuviera autorizado para ello, debido a su endemoniada velocidad. El otro partido anulado se debió a que no se utilizó la pelota oficial de la liga, situación que les privó del campeonato que se había ganado legalmente en el terreno de juego. El coronel Víctor Rueda, Alto Comisionado de la liga, recibió la protesta lagunera, pero por órdenes de Jorge Pasquel ratificó como campeón al equipo de Monterrey.

Unión Laguna cerraba la temporada en jornada dominical en el Estadio de la Revolución frente a los Pericos de Puebla, en la segunda entrada del primer juego llovió intensamente y el partido se suspendió, al día siguiente se jugaría doble cartelera, pero el equipo poblano nunca se presentó; al ganar esos dos partidos por forfit Unión Laguna era el campeón. De nada sirvieron las protestas de la directiva, a través de José F. Ortiz y Antonio Dueñes Orozco, la decisión de Jorge Pasquel prevaleció y como protesta el equipo lagunero abandonó el circuito en 1944 y 1945, para incorporarse a la Liga Nacional.

SURGE GUILLERMO GARIBAY

El segundo campeonato para el Unión Laguna llegó en 1950, con Guillermo Garibay Fernández como manager, respaldado en el terreno de juego por José “Zacatillo” Guerrero, Laureano Camacho, Pedro “Charolito” Orta, Jesús “Chanquilón” Díaz, Agustín “Pijini” Bejarano, Leonardo “Negro” Rodríguez, Otello Renfroe, Carlos “Cartucho” Regalado, Henry “Obispo” Miller, Juan Romero, Barney “Brinquitos” Brown, Tomás Arroyo, Carlos “Toto” Torres y Guadalupe Ríos.

El equipo de Torreón ganó la primera mitad de la temporada con récord de 28-14, mientras que Jalisco se llevó la segunda parte con 26-16, ambos se enfrentaron en la serie final y Unión Laguna se impuso en seis juegos.

Ya en la temporada 1953, y debido a problemas económicos, el Unión Laguna se retiró de la competencia cuando marchaba con récord de 27-33. Terminaba así una primera etapa de su historia, ya que fue hasta 1970 cuando regresaron a la Liga Mexicana.

ORESTES MIÑOSO Y EL ESTADIO ROSA LAGUNA

El Unión Laguna regresó a la Liga Mexicana de Beisbol en 1970, luego de una ausencia de 16 años, y su escenario fue el entonces llamado Estadio Rosa Laguna, enclavado en Gómez Palacio, con el apoyo del doctor Álvaro Lebrija. Otro estelar de la pelota cubana, Orestes Miñoso, fue el manager que no pudo alcanzar el play off, suerte que se repitió en 1971. Al año siguiente, con Miñoso y José “Zacatillo” Guerrero en la dirección, tampoco hubo postemporada.

Para 1974, “Zacatillo” Guerrero ganó el campeonato de la Zona Norte, pero en la serie final se perdió en cuatro juegos frente a los Diablos Rojos del México, fue el primer gran año de Antonio Pollorena, que terminó con 25-7 en ganados y perdidos.

En 1976 el Unión Laguna es campeón de la Zona Norte, pero los Diablos Rojos del México vuelven a atravesarse en el camino y se imponen en la serie final por 4 a 2. Moisés Camacho era el manager lagunero y Benjamín “Cananea” Reyes dirigió a los escarlatas.

Inolvidable fue la temporada 1978 en el parque Mecano, cuando los Rieleros de Aguascalientes superaron en la serie final al Unión Laguna por 4 juegos a 1. Horacio Piña estaba con el equipo del riel, dirigido por Jaime Favela, el “Ejote” perdió gran duelo en aquella final frente a Toño Pollorena, con un cuadrangular del boricua Ismael Oquendo.

La falta de apoyo por parte del Gobierno de Coahuila obligó a Juan Abusaid Ríos a llevarse al equipo, primero a Monclava, como parte de una escala que tenía como destino el puerto de Tampico.

LLEGA LA FRANQUICIA DE CIUDAD JUÁREZ

Fue hasta 1985, con el apoyo de la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, cuando los Algodoneros de Unión Laguna regresan a la Liga Mexicana mediante la compra de la franquicia que un año antes habían ocupado los Indios de Ciudad Juárez en aquella frontera.

Jorge Dueñes Zurita y su hermano Antonio fueron designados presidente y vicepresidente en una directiva que incluía también a Francisco y Antonio Dávila Rodríguez, Gabriel Calvillo Ceniceros, Hugo de la Mora Esquivias, Julio, César y Carlos Villalobos, Jaime Cantú Charles y Blas Sosa Domínguez.

Los primeros años fueron difíciles, el equipo no lograba ubicarse entre los favoritos, y hasta 1989 se alcanzó el play off, Marco Antonio Vázquez era el manager, pero de inmediato los Algodoneros fueron eliminados por Saltillo en cinco juegos. Con la escuadra sarapera Vinicio Castilla empezaba a dar muestras de lo que posteriormente haría en el mejor beisbol del mundo.

En 1990 hubo mejoría y el Unión Laguna alcanzó el título de la Zona Norte, para caer en la lucha por el título frente a los Bravos de León, comandados por Francisco “Paquín” Estrada en cinco juegos.

La etapa de los señores Dueñes Zurita finalizó en 1997, cuando la Cervecería Cuauhtémoc designó como presidente a Francisco Javier Cavazos Gómez, en cuya gestión de cinco años no se consiguió el pase a play off, aunque se vieron peloteros estelares como Warren Newson, Daniel Ríos y Jesús González Loroño.

La empresa propietaria de la franquicia tomó la determinación de vender a sus equipos de beisbol y fue así como en octubre de 2002, durante una reunión de la Liga Mexicana de Beisbol en Acapulco, Guerrero, se hizo el anuncio oficial de la venta de la franquicia al empresario Ricardo Martín Bringas, con José Antonio Mansur Beltrán y Carlos Gómez del Campo en calidad de socios.

VAQUEROS LAGUNA, LA ÚLTIMA ETAPA

El 31 de octubre de 2002 los directivos de la Liga Mexicana de Beisbol se reunieron en el Hotel Pierre Marqués de Acapulco, Guerrero. Durante los trabajos se hizo el anuncio oficial sobre la venta de los Algodoneros de Unión Laguna. En el Hotel Holiday Inn de Torreón, el 14 de noviembre de ese año se presentó la nueva mesa directiva, integrada además por José Antonio Mansur Beltrán en calidad de presidente y Carlos Gómez del Campo como vicepresidente.

Como testigo en el acto estuvo Raúl González Rodríguez, entonces presidente ejecutivo de la Liga Mexicana de Beisbol. Por parte de la directiva saliente acudieron Francisco Javier Cavazos Gómez y Moisés Camacho Muñiz, mientras que por parte de Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma estuvo Jorge Mario Cornejo.

El primer paso de la directiva entrante fue la renovación de la casa del equipo, que a partir de 2003 cambió su nombre por el de Vaqueros Laguna. En base a una fuerte inversión, en apenas dos meses el inmueble quedó listo; se readecuaron varios palcos de primera, el área de dougouts y vestidores fue remozada, se instaló una pantalla gigante en la barda, el alumbrado prácticamente se renovó, el terreno de juego fue nivelado, se cambiaron en total cuatro mil butacas, el área de taquilla se reubicó y se creó una zona comercial.

Vaqueros Laguna celebró su primer partido en Liga Mexicana el 18 de marzo de 2003 en el remozado Estadio de la Revolución. Con el dominicano Isabel Girón en la loma se impuso a los Acereros de Monclova por 5 carreras a 1. Eloy Arano conectó el primer imparable y anotó la primera carrera en la historia del equipo, la cual fue producida con un sencillo de Francisco Omar de la Torre.

Al cumplir seis años de vida, Vaqueros Laguna hoy en día es un equipo protagonista en la Liga Mexicana de Beisbol. La nueva directiva, ahora sólo con Ricardo Martín Bringas y Carlos Gómez del Campo, ha realizado una fuerte inversión en busca de su mejor temporada.

Leer más de Deportes

Escrito en: vaqueros laguna

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Deportes

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Antonio Pollorena ganó 105 juegos en cuatro temporadas para establecer una marca muy 
difícil de igualar en el beisbol de la Liga Mexicana. (Fotografías de archivo)

Clasificados

ID: 339328

elsiglo.mx