El Instituto Federal Electoral (IFE) destinará más de 85.5 millones de pesos a la recién creada Unidad de Fiscalización a fin de vigilar gastos, actividades y movimiento de dinero de cada una de las fuerzas políticas nacionales.
Con dinero y 183 empleados –autorizados por el Consejo General del IFE- este órgano tendrá carácter de autónomo y el poder de realizar visitas sorpresas a los partidos para verificar que sus gastos sean verídicos y será invulnerable a los secretos bancario, fiduciario o fiscal.
Sin embargo, pese a contar con “dientes” para llevar al límite la revisión del funcionamiento y operación financiera de los partidos, la Unidad de Fiscalización arrancó su trabajo en febrero pasado bajo la división del Consejo General del IFE, de críticas y de la renuncia de su titular.
Del presupuesto solicitado por el IFE -en la ampliación de recursos- del total de recursos, 43.4 millones irán al pago de sueldos y prestaciones, 5.6 millones a materiales y suministros, 23.3 millones a “servicios generales” y 13.1 millones a la adquisición de muebles e inmuebles.
El dinero se repartirá de la siguiente forma: 30.8 millones de pesos en la dirección general; 26.4 millones en la dirección de Auditoría de Partidos Políticos; 12.3 millones en la dirección de Resoluciones, Normatividad y Consultas.
Además de 11.6 millones en la dirección de Auditoría de Agrupaciones Políticas Nacionales y 4.4 millones de pesos en la Dirección de Quejas y Procedimientos Oficiosos.
El espíritu de este órgano autónomo es evitar que las fuerzas políticas nacionales incurran en operaciones irregulares –como los casos Amigos de Fox, Pemexgate y los 281 mil spots no reportados de la campaña presidencial 2006- en detrimento de la equidad en la competencia política.
Pero la primera Unidad arrancó sus trabajos con críticas. Al entrar en operaciones realizó la revisión de los spots transmitidos y no reportados por Nueva Alianza y el PRD y al final redujo la cifra de mensajes de radio y televisión no conciliados en más del 50%.
Bajo la dirección de Francisco Guerrero Piña –quien renunció tras la dictaminación de ambos expedientes- impuso multas a dichas fuerzas políticas que fueron rechazadas por al menos tres consejeros por ser bajas y declinó iniciar procesos oficiosos para abundar la investigación.
En los próximos días la Unidad de Fiscalización presentará ante el Consejo General del IFE su proyecto de reglamento a fin de regular el registro contable de los ingresos y egresos de los partidos, las características de la documentación comprobatoria sobre el manejo de sus recursos y establecer los requisitos que deberán satisfacer los informes de ingresos y egresos que le presenten.