El Tenorio Cómico divirtió al máximo a los laguneros que fueron el miércoles al Teatro Nazas. (Fotografía de Érick Sotomayor)
Si José Zorrilla viviera para ver lo que han hecho con su Tenorio, una de dos: o se reiría hasta que le doliera el estómago o se volvería a morir del coraje.
Pero bueno, el caso es que El Tenorio Cómico es una de las obras más exitosas de los últimos tiempos. En todos los lados que se presenta le va muy bien y en Torreón no podía ser la excepción pues cientos de laguneros acudieron al Teatro Nazas el miércoles 20 de agosto.
En dos funciones, 7:00 de la tarde y 9:30 de la noche; amigos, novios, padres, hijos, abuelos, tíos o primos se relajaron al máximo con las ocurrencias del elenco olvidándose de las presiones y el estrés que se vive en este mundo.
Este montaje cuenta con las actuaciones de Freddy y Germán Ortega, Sergio Basáñez (Don Juan), Anastasia (Dona Inés), Armando Araiza, Alejandro Suárez y Manuel “El Loco” Valdés. El público estaba impaciente porque no sabía con exactitud qué otros artistas estarían de los que se habían mostrado en la cartelera debido a que alternan funciones y al final, quienes brillaron por su ausencia fueron Betty Monroe, Roxanna Castellanos, María Elena Saldaña y Daniel Bisogno.
La primera presentación inició a las 7:10 de la tarde. Teniendo como escenario un panteón con los personajes de Igor y Frankestein, interpretados por Los Mascabrothers, ambos relataron algunas historias macabras de Valentín Elizalde, Francis, Andrés Manuel López Obrador, Sandra Montoya hasta llegar a Don Juan, y es ahí donde el científico empieza a narrar la historia de su trágica muerte.
Enseguida apareció una proyección del Peje, interpretado por Germán Ortega, en el cual muy creativo se mofa de la situación política del país con la letra de la canción de Lupita Dalessio, Mudanzas. Después de ese momento aparece la taberna donde se dan cita los personajes tan conocidos de la obra de Zorrilla.
En esta ocasión Don Juan y Don Luis realizan una apuesta por conquistar el corazón de Doña Inés y en esa batalla surgen diversos episodios que con un buen sentido del humor, ingenio y hasta audacia se ganaron los aplausos de los laguneros.
Durante el desarrollo de la historia destacaron algunos números musicales como Somos Amigos, de Timbiriche; Mi Credo, en la versión de K-Paz de la Sierra, Vaselinorio y algunos más del romance entre Juan e Inés.
El Tenorio Cómico finalizó con la aparición de La Jitomata y La Perejila, que con algunos chistes se despidieron de la gente que acudió a su llamado para luego, aparecer los demás actores y, tomados de las manos, decir el último adiós a La Laguna.