José Luis Soberanes declaró que el Ejército sólo debe actuar en subordinación de las autoridades civiles y no debe combatir el crimen cometiendo atropellos.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exigió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que castigue con rigor las violaciones a los derechos humanos cometidas por militares y capacite a su personal para evitar que los abusos se repitan.
El ombudsman nacional, José Luis Soberanes, dijo que el gobierno federal debe establecer una fecha para el retiro paulatino del Ejército en funciones de seguridad pública y al mismo tiempo capacitar a las corporaciones policíacas para enfrentar de manera efectiva al crimen organizado.
Al emitir ocho recomendaciones a esta dependencia por graves violaciones a los derechos humanos cometidas en Sonora, Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas, el organismo alertó que los actos de tortura e incomunicación que cometen miembros del Ejército en instalaciones militares al detener a personas en presunto delito flagrante son una práctica reiterada.
"No corresponde al Ejército la labor de investigación de los delitos, ni la implementación de estrategias de prevención del mismo ni el resguardo o retención de personas ni mucho menos la aplicación de sanciones, sino que su participación en dichas tareas debe realizarse únicamente en auxilio y de forma subordinada a las autoridades civiles", manifestó el presidente de la CNDH.
También advirtió sobre la práctica recurrente por parte de los militares de "equivocarse y disparar" contra vehículos que les parecen sospechosos y cuyos ocupantes, de manera demostrable, han muerto sin que agredieran a los soldados o portaran arma alguna.