Hasta con amenazas contra reporteros se conduce el presidente municipal de Sombrerete, Vicente Márquez, quien gobierna a puertas cerradas.
Sombrerete, Zac.- La falta de transparencia y las amenazas a reporteros cuando se dan a conocer las irregularidades siguen siendo el común denominador de la presente administración de Vicente Márquez Sánchez.
Una costumbre se ha vuelto que los funcionarios de esta administración amenacen a los reporteros de los diversos medios locales y estatales, y se comporten en forma prepotente.
Ayer se giró la invitación de Comunicación Social a los medios de comunicación, para que asistieran a la sesión de Cabildo. Varios de ellos ya llevaban su propuesta para proceder a la elección del nuevo Director de Seguridad Pública.
Relevo.- El alcalde, Vicente Márquez, señaló ayer que no había renunciado Juan Carlos Guardado, sino que sólo se le había acabado el contrato y era por eso que iban a elegir a un nuevo director, en tanto algunos elementos de seguridad aseguraban lo contrario y señalaban que ya había renunciado.
Sin embargo, minutos antes de iniciada la sesión, Guardado Gutiérrez y el comandante, Rafael Aquino Lomas, se reunieron con Márquez Sánchez en privado y con regidores de su partido.
Contradicción.- Por su lado, el Director de Seguridad Pública señalaba a los medios de comunicación locales y estatales que no había renunciado y hasta a algunos los tachó de mentirosos, cuando existía una orden de entrega-recepción que los mismos reporteros vieron.
Antes de empezar la sesión, los reporteros se dirigieron a la sala de Cabildo, pero, prepotente, Márquez Sánchez le ordenó a su secretario, Raúl Castruita, que cerrara la puerta.
Autoritarismo.- Señaló que era una sesión privada y cuando se le preguntó por qué, dijo que así lo marcaba la “normatividad”, y que iban a atender asuntos de algunos departamentos y dio la media vuelta, molesto.
Al preguntarle a regidores de oposición por qué no podían entrar los medios de comunicación, señalaron que, como siempre, los priistas eran mayoría y querían hacer las cosas como antes.
Indicaron que nunca se les tomó en cuenta para hacer una reunión privada, pero de acuerdo con la Ley de Transparencia las sesiones privadas están prohibidas, ya que son servidores públicos y todo lo deben hacer público.
Oculto.- Guardado Gutiérrez penetró a la sala de Cabildo con un grueso legajo de documentos. Varios regidores demostraron extrañeza ante la ausencia de la prensa, conforme iban llegando.
Ni a la gente de Comunicación Social del Ayuntamiento dejaron entrar al recinto. La molestia de los diversos medios de comunicación locales y estatales fue evidente.
Por Brisia Arlette Ramírez
El Siglo de Durango
Caciquismo
De nuevo lo hizo el alcalde, Vicente Márquez Sánchez. En las pasadas sesiones no les entregaba documentación a los regidores y esta vez, sin tomarlos en cuenta, decidió por sus fueros que la sesión de Cabildo fuera privada. La Ley Orgánica una vez más fue pisoteada.
Las sesiones privadas se realizan cuando son de competencia exclusiva para el Ayuntamiento, pero el Cabildo decide, no el Presidente Municipal. Pero en Sombrerete el Cabildo al parecer sólo está representado por una persona, que es la que decide y manda y los regidores callan.