ESTABAN UNO SOBRE OTRO. Los cuerpos fueron encontrados llenos de tierra y sangre. Uno de ellos tenía las manos atadas y otro de la cintura para abajo descubierta.
Con huellas de violencia y asesinados con el tiro de gracia fueron encontrados los cuerpos de tres hombres, al parecer pertenecientes de la misma familia, el padre y dos hijos.
Entre la tierra
A las orillas del ejido Santo Niño Aguanaval, de Matamoros, a 50 metros del campo de futbol, se encontraron los cuerpos sin vida de tres personas del sexo masculino y 92 casquillos percutidos calibre 9 milímetros.
Elementos de Seguridad Pública, policías ministeriales y del estado acudieron al lugar de los hechos a las 2 de la mañana de ayer para acordonar 300 metros del área. Veinte minutos después llegó el agente del Ministerio Público para dar fe de la muerte y ordenar el levantamiento de los cuerpos para ser llevados al anfiteatro del Hospital Universitario de Torreón, para realizarles la necropsia de ley.
De ‘Los Cuquillos’
A los cuerpos no se les encontró alguna identificación, sin embargo, los vecinos de la comunidad manifestaron que se trataban de integrantes del grupo denominado “Los Cuquillos”. José Refugio Espino Mora, Juan Luis Espino Castro alias “El Coy” y José Guadalupe Espino Castro alias “El Güero”, de 53, 18 y 27 años de edad, estaban bajo investigación por parte de las autoridades por tratarse de un grupo problemático en el ejido y tener varias denuncias por amenaza e injurias en contra de los habitantes de Santo Niño.
Llamada de auxilio
Según los elementos de la Ministerial, a la 1:55 de la mañana de ayer se recibió una llamada anónima al C3 ubicado en el ejido San Miguel, donde reportaban a tres personas muertas por heridas producidas por arma de fuego, por lo que de inmediato elementos de los tres destacamentos acudieron a ver qué sucedía.
No los han reclamado
A la llegada del Ministerio Público se determinó que la causa de muerte fueron los múltiples impactos de bala en todo el cuerpo. Los disparos más notables fueron localizados en el pecho y en la frente. Los casquillos y las ojivas fueron recogidos por el personal ministerial. Hasta ayer por la tarde, ningún familiar había acudido al Servicio Médico Forense para reconocer legalmente los cuerpos ni a reclamarlos para su sepultura.