La operación de la planta tratadora de aguas residuales permitirá un ahorro de entre cinco y seis millones de metros cúbicos de agua al año que en la actualidad extrae del subsuelo la planta Guadalupe Victoria para generar energía eléctrica.
Aunque todavía no hay maquinaria en el lugar donde se construirá la planta tratadora de aguas residuales, los trabajos previos ya comenzaron con toda la documentación y estudios topográficos. Para la semana entrante podrían entrar ya las máquinas, informa Gustavo Alemán, gerente de la empresa Tecnología Intercontinental, S.A. (TICSA), encargada de su construcción.
Luego de varios intentos, al fin el pasado seis de marzo se llevó al cabo la ceremonia de la firma de convenio entre representantes del ejido Lerdo y las autoridades municipales, ante la presencia del gobernador del Estado, Ismael Hernández Deras, como testigo de honor.
Entrevistado ayer por El Siglo de Torreón, el gerente de TICSA explica que posterior a la firma del convenio, iniciaron los estudios de topografía y mecánica de suelos en el lugar donde se construirá la planta tratadora.
“Se trabaja también con el trazo de la línea de conducción del agua tratada a la planta de la Comisión Federal de Electricidad, donde se entregará”, indica el funcionario tras mencionar que también se elaboró ya el Proyecto Ejecutivo.
Adelanta que la obra tardará 18 meses en ser terminada, pero en ese lapso se incluyen cuatro meses de prueba para poder entregar el agua tratada a la planta Guadalupe Victoria, de la CFE, ubicada en Ciudad Juárez, Durango.
“Considero que en febrero del año entrante ya la construcción de la planta estará terminada o por terminarse, pero hay que hacer una serie de pruebas de estabilización que nos llevará unos meses más”, dice Gustavo Alemán.
Como es del conocimiento, la operación de la planta tratadora de aguas residuales permitirá un ahorro de entre cinco y seis millones de metros cúbicos de agua al año que en la actualidad extrae del subsuelo la planta Guadalupe Victoria para generar energía eléctrica.
Durante la firma del convenio entre el ejido Lerdo y la Presidencia Municipal, se destacó la posibilidad de atraer inversión productiva al municipio al cumplir con la variable de tratamiento de sus aguas residuales, así como los apoyos adicionales a la productividad de los ejidatarios con la nivelación de tierras, perforación de un pozo profundo, construcción de un estanque y acceso a la innovación tecnológica, pero sobre todo, el preservar para las futuras generaciones de laguneros el agua, recurso tan importante y valioso para la región.