El Siglo de Durango
Jiménez del Teúl, Zac.-Alrededor de seis a siete kilómetros a pie deben recorrer los pequeños de la comunidad Luis Moya para llegar a El Potrero, donde se ubica la Telesecundaria “Mi Patria es Primero”.
Muchos jovencitos de la comunidad Luis Moya, adscritos a este plantel, acudieron a Sombrerete a recibir su bicicleta, beneficiados dentro del programa “Ayúdame a llegar”.
Su rostro reflejaba felicidad, ya que en esas comunidades se carece de lo esencial. Son localidades sumidas en la pobreza extrema, donde sólo se escucha el rebuznar de burros, el cacaraqueo de las gallinas y las pocas familias que ahí se asientan comen lo que el campo produce.
EXTREMA POBREZA
Pocos niños tienen una bicicleta y se dedican a pasear en ella, como si fuera un lujo. El maestro de la telesecundaria Federico Sánchez Guzmán señala que sus alumnos deben recorrer mucho caminando para poder llegar a la escuela.
Por lo general salen muy temprano de sus hogares, para poder llegar con anticipación a la telesecundaria de El Potrero, donde habitan alrededor de 300 personas, como el caso de las alumnas Marbella Correa Ávila y Rufina Mier Carrillo.
Caso contrario de Luis Moya, donde sólo habita menos de un centenar de personas, donde no hay calles, las casas fueron construidas en pequeños cerros y sólo un arroyuelo pasa en medio de los pobladores.
MUCHAS NECESIDADES
El maestro señaló que necesitan con urgencia los desayunos escolares, un teléfono público, internet en la escuela y un camión escolar que conduzca a los alumnos en forma segura.
Señala que en El Potrero sí cuentan con agua entubada, con energía eléctrica, pero el drenaje se encuentra a medias y eso sí se necesita con urgencia, ya que se pueden generar enfermedades.
Indicó que las bicicletas son de amplia ayuda para los jovencitos y esta clase de programas se deben realizar con más frecuencia, ya que muchos jovencitos no cuentan con los medios de transporte adecuados para acudir a sus clases.