En todo el mundo, los seguidores de Obama estaban listos para celebrar. (AP)
Desde Nairobi hasta la populosa ciudad cercana a la residencia de los antepasados de Barack Obama, los kenianos siguen con interés las noticias sobre el hombre que muchos ven como "el hijo pródigo" de esta tierra y se preparan para celebrar su posible victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses.
Algunos kenianos planeaban tomarse libre el miércoles, para seguir las elecciones por televisión. En todo el continente, muchos se han dejado llevar por la gloria indirecta de tener a un exitoso político de raíces africanas.
En Kogelo, donde nació el fallecido padre de Obama, los medios estaban preparando ya sus cámaras, mientras la policía impide el acceso a los terrenos de la familia.
"Todos están muy felices y emocionados, esperando celebrar el día después de las elecciones", dijo Malik Obama, medio hermano del candidato, en Kogelo, 485 kilómetros (300 millas) de Nairobi.
Los kenianos creen que una victoria de Obama no cambiará mucho las cosas para ellos, pero eso no les ha impedido plasmar el rostro del candidato demócrata en minibuses y playeras. Los kenianos planean seguir atentamente las elecciones en radio y televisión desde la noche del martes, conforme empiecen a llegar los resultados de los comicios.
Los dos principales diarios de Kenia presentaron a Obama en la primera plana. The Standard destacó que había un ambiente "de expectativa palpable". Un editorial señala que la victoria de Obama indicaría que "cualquier persona puede llegar a la presidencia de Estados Unidos, el cargo con mayor poder en el mundo".
"Una presidencia de Obama tendría grandes connotaciones", dijo el abogado Emeka Ngige, en Abuja, Nigeria.
Obama nació en Hawai, donde pasó la mayor parte de su niñez bajo cuidado de su madre, una mujer blanca de Kansas. Apenas si tuvo contactos con su fallecido padre, economista de Kogelo. Los medios no pudieron ingresar este lunes a los terrenos de la familia en esa población, donde reside aún la abuelastra de Obama.
No todo mundo es presa de la "Obamamanía" en el país. Obama causó la ira del gobierno del presidente Mwai Kibaki durante su visita en 2006, en la cual criticó la corrupción y las divisiones tribales.
En todo el mundo, los seguidores de Obama estaban listos para celebrar: En Japón, imágenes del candidato demócrata adornan pancartas colocadas en una calle comercial de la población de Obama y los bares de Alemania, donde le llaman el "John F. Kennedy negro", se preparan para noches completas de festejos.