Un experto antisecuestro estadounidense fue plagiado por desconocidos en el estado norteño de Coahuila, informó hoy la compañía para la que el secuestrado trabaja como consultor.
Félix Batista, un ex oficial del ejército estadounidense, fue secuestrado el 10 de diciembre en la ciudad de Saltillo, a unos 670 kilómetros al norte de la ciudad de México, a donde había llegado para ofrecer pláticas y asesorías sobre secuestro a empresarios y autoridades locales en Coahuila.
Batista trabaja como consultor para la firma de seguridad ASI Global LLC, con sede en Houston, Texas, y en cuya página de internet señala que el experto ha resuelto satisfactoriamente cerca de 100 secuestros.
El presidente de ASI Global, Charlie LeBlanc, dijo a la AP que el Buró Federal de Investigación (FBI) y la policía mexicana han sido notificados y trabajan en el caso. No dijo si se ha pedido un rescate por la liberación de Batista.
Informó que Batista se encontraba en México para dar asesorías personales, no a nombre de ASI Global.
Dijo desconocer la razón de que el experto haya sido secuestrado.
"Lo que estamos haciendo es ofreciendo apoyo a la familia y esperamos que la situación se resuelva lo mejor", añadió.
Batista ha realizado negociaciones tanto en Estados Unidos como en América Latina.
Las autoridades mexicanas no han emitido ninguna información sobre el plagio del consultor.
Cientos de personas son secuestradas al año en México, aunque el gobierno ha dicho que entre agosto y noviembre pasados los plagios denunciados habían ido a la baja.
El secuestro de Batista se produce precisamente días después de que el gobernador del Estado de Coahuila, Humberto Moreira, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), abogara por la instauración de la pena de muerte en México. Según Moreira, que suscitó un encendido debate al respecto en todo el país, la pena de muerte "está en el catecismo" y pidió que al menos se opte por una solución parecida a la de Estados Unidos, donde en unos estados la pena de muerte está vigente y en otros no.
Las últimas cifras federales señalan que entre enero y noviembre del 2008 se tenían contabilizados 943 secuestros.