El huracán “Paloma” llegó anoche al Sureste de Cuba con categoría 3 en la escala de intensidad de 5, apenas diez semanas después de que otros dos ciclones arrasaran la isla. (EFE)
El ojo del huracán “Paloma” tocó tierra en la costa Sur de Cuba, cerca de Santa Cruz del Sur, como un ciclón de categoría 3 y vientos de 195 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. El ciclón se estaba moviendo rápidamente a 17 kilómetros por hora y se mantenía como un poderoso y peligroso huracán que causaría grandes marejadas, inundaciones y deslizamientos de tierras.
Según el CNH en su boletín de las 00:00 GMT del domingo, el ojo del huracán tocó tierra en la costa de Cuba unas horas antes de lo que se había pronosticado por el aumento de su velocidad de traslación. En la costa Sur de Camagüey el penetró ya en algunos lugares un kilómetro tierra adentro.
En su boletín de las 21:00 GMT, el CNH alertó del peligro de las lluvias y vientos del “Paloma” que golpeó la isla como un huracán de categoría 3 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.
Se mantiene vigente un aviso de huracán para las provincias cubanas de Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Granma y Holguin.
El ojo de “Paloma” se hallaba a las 00:00 GMT localizado cerca de la latitud 20.8 grados Norte y de la longitud 77.9 grados Oeste, es decir, justo al Este de Santa Cruz del Sur y a 70 kilómetros al Sur de Camagüey.
Los vientos de fuerza de huracán de “Paloma” se extienden a 45 kilómetros desde el centro del ciclón y a 185 kilómetros los vientos con fuerza de tormenta tropical. El huracán se desplazaba hacia el Norte-Noreste con una velocidad de traslación de 17 kilómetros por hora y se esperaba un giro gradual hacia el Noreste anoche hasta que fuera reduciendo su velocidad conforme se adentrara en tierra cubana.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico, que comenzó el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre, se han formado 16 tormentas tropicales y ocho huracanes, incluyendo a “Paloma”.
Los meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de Estados Unidos vaticinaron que esta temporada sería muy activa, con la posible formación de 14 a 18 tormentas tropicales, de las que entre siete y diez podrían llegar a convertirse en huracanes.