Los maestros afectados se reunieron con representantes del Fovissste en el Casino Magisterial de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Desde 1994 un grupo de 56 maestros pagan por unas viviendas que nunca les entregó el Fondo de Vivienda del ISSSTE (Fovissste), de los cuales sólo 35 permanecen en la lucha, pues tres fallecieron y otros desistieron por el desgaste físico, económico y emocional.
Ayer, los maestros afectados se reunieron con representantes del Fovissste de Ciudad de México, para exigirles la devolución de su dinero y cancelación de créditos, pues nunca les entregaron sus viviendas.
La visita de los funcionarios de la Ciudad de México es consecuencia de la manifestación que los maestros realizaron la semana pasada en Saltillo, en donde aseguran fueron tratados peor que “delincuentes” por los representantes del Fovissste.
Los afectados y representes, se reunieron en el Casino Magisterial de la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en donde los afectados sostuvieron como principal solicitud la devolución del dinero que se les ha descontado desde 1994.
La profesora Belinda González García, una de las afectadas, explicó que nunca recibieron las casas porque algunas ni siquiera fueron construidas, y otras fueron invadidas por “paracaidistas” y las autoridades jamás hicieron algo para impedirlo.
De los 56 créditos, 36 correspondientes al fraccionamiento Villas La Merced, mismos que fueron asignaron en 1994; los otros 20 se otorgaron en 1998 para viviendas de San Antonio Rincón La Merced.
La profesora dijo que ya son muchos años de lucha, tiempo en el que las autoridades del Fovissste no han ofrecido una alternativa para los 56 afectados, “lo único que nos han propuesto es construir nuestras casas y recuperar y rehabilitar las que fueron invadidas para cobrarlas a costo actual, y eso no nos conviene porque nosotros no somos responsables de lo ocurrido, sino las víctimas”.
“Tres maestros ya fallecieron y nunca pudieron tener acceso a la casa, esto a pesar de que siempre se les descontó de su nómina. Algunos han pagado hasta 300 mil pesos y no es justo, pero la verdad es que ya estamos muy cansados y queremos una solución”.