Unos 100 milicianos atacaron a una tropa francesa en las afueras de Kabul, desatando una batalla en la que murieron 10 de los soldados y otros 21 resultaron heridos, en la mayor pérdida de vidas de fuerzas internacionales en el país en más de tres años, dijeron funcionarios ayer.
El presidente francés Nicolas Sarkozy viajó de inmediato a Kabul. El combate ocurrió en el distrito de Surobi en la provincia de Kabul, unos 50 kilómetros al Este de la capital.
Sarkozy confirmó en París que 10 soldados franceses habían muerto. Un funcionario afgano de seguridad dijo que cuatro de esos soldados habían sido secuestrados y muertos por los milicianos. El funcionario habló a condición de anonimato.
La OTAN dijo que envió refuerzos para apoyar a las tropas francesas luego del inicio del ataque insurgente, e indicó que “un gran número” de milicianos murió en la acción.
Qazi Suliman, jefe del distrito de Surobi, dijo que 13 milicianos habían muerto.
Un funcionario occidental describió los ataques contra los franceses como “complejos”.
La patrulla francesa, que tenía soldados afganos adjuntos, fue atacada alrededor de las 15 del lunes cerca de Uzbin, un área que incluye parte de las provincias de Kabul y Laghman, dijo Abdul Jalil Shamal, jefe policial del distrito.
Soldados franceses en vehículos blindados se dirigieron al lugar de la batalla ayer, mientras que otros soldados bloqueaban el tráfico civil al área. Testigos dijeron que había numerosos helicópteros sobrevolando las montañas de la región.
El área es conocida como un bastión de las milicias islámicas y ha sido escenario de choques en meses recientes.
Por otra parte, varios atacantes suicidas intentaron irrumpir en una base militar de Estados Unidos en la frontera de Afganistán con Pakistán durante una osada operación insurgente que dejó 13 milicianos muertos.