Durante la misa realizada ayer en Quito las cenizas de los cuatro jóvenes mexicanos muertos permanecieron junto al altar, sobre una mesa cubierta por la bandera de México y con las fotos de los fallecidos. (EFE)
Revela la guerilla que ‘Raúl Reyes’ preparaba cita con Sarkozy.
La guerrilla colombiana de las FARC afirmó ayer que la operación en la que murió el pasado 1 de marzo el segundo al mando de ese grupo, “Raúl Reyes”, en territorio ecuatoriano, fue ejecutada por el Comando Sur del Ejército de Estados Unidos.
En una declaración divulgada por el canal de televisión Telesur, el secretariado o comando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se refirió a los “dolorosos hechos” en los que murió Luis Édgar Devia, alias “Raúl Reyes”, para hacer “algunas precisiones”.
Según las FARC, “la operación militar llevada a cabo por el Comando Sur del Ejército de EU y sus subalternos colombianos fue una flagrante violación a la Ley internacional, a la soberanía y al territorio de una República hermana, un agravio inadmisible a la dignidad de todo un país y a la conciencia latinoamericana”.
En la operación murieron, además de “Raúl Reyes”, otras 24 personas, aunque -según las FARC- ese día “cayeron algunos de sus escoltas y una decena de civiles”.
La incursión desencadenó una crisis diplomática de Colombia con Ecuador, que rompió las relaciones con Bogotá; con Venezuela, que militarizó la frontera, y Nicaragua, que también a anunció la ruptura con el Gobierno de Álvaro Uribe.
Las FARC expresaron que “ni los más rebuscados argumentos como los de defensa preventiva, persecución en caliente o guerra al terrorismo, esgrimidos por el Gobierno de Colombia, pudieron justificar tan execrable acción”.
Además, le exigieron al presidente colombiano, Álvaro Uribe, “presentar a los 11 detenidos que reconoció tener en su poder” ante el mandatario de Ecuador, Rafael Correa.
En la declaración, las FARC pusieron en duda la versión gubernamental sobre unos computadores portátiles hallados en el campamento en el que se encontraba “Reyes” y que, según fuentes oficiales, contienen datos sobre presuntos tratos con los Gobiernos de Ecuador y Venezuela y negocios de material bélico con Libia.
Un computador “ni con blindaje especial hubiese podido resistir el bombardeo que pulverizó todo a su alrededor”, afirmó el movimiento rebelde.
Ayer también se reveló que el guerrillero colombiano “Raúl Reyes”, alistaba una cita con emisarios franceses en Ecuador para hablar sobre la liberación de los secuestrados y preparaba un encuentro con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, aseguró ayer ese grupo insurgente.
En un mensaje divulgado por Internet, las FARC señalaron que “El 29 de febrero del año en curso ‘Raúl Reyes’, por orden de la dirección guerrillera, se desplazó junto a su guardia personal para atender un encuentro con delegados del Gobierno francés”.
Añadieron que en esa cita se “prepararían las condiciones de una posible reunión entre el comandante guerrillero y el presidente de esa nación, Nicolas Sarkozy, tratando de dar solución definitiva al caso de retención política de la ciudadana colombo-francesa Ingrid Betancourt”.
Esta versión coincide con unas afirmaciones de la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, quien declaró a la revista Cambio que tres días antes de la muerte del guerrillero se reunieron en Panamá emisarios franceses y el alto comisionado para la Paz colombiano, Luis Carlos Restrepo.
Esperan que muerte de mexicanos ayude a la paz
Los padres y familiares de los cuatro estudiantes mexicanos que fallecieron en un campamento de las FARC atacado por militares colombianos en Ecuador el pasado 1 de marzo dijeron ayer que esperan que la sangre derramada por sus hijos sirva “para la paz”.
Con las cenizas de Juan González del Castillo, Soren Ulises Ángeles Avilés, Fernando Franco Delgado y Verónica Natalia Velázquez, sus padres acudieron ayer a una misa en Quito, Ecuador, donde Rita del Castillo señaló: “Esperamos que la sangre derramada por nuestros hijos sea un fertilizante que sirva para la paz”.
La madre de Juan González del Castillo indicó, al dirigirse a los asistentes, que también esperan que la muerte de los cuatro sirva para traer “justicia social a todos los pueblos de América”.
Por su parte, Ana María Ramírez, madre de Verónica Natalia Velázquez, entre lágrimas, pidió fortaleza para poder perdonar a los responsables del hecho que terminó con la vida de su hija.
El sacerdote calificó a los jóvenes mexicanos de “mártires” y dijo que sus muertes traerán “frutos buenos, porque ellos fueron fieles a sus principios, ideales y porque estaban trabajando por un mundo más justo”.
Además, apuntó que fueron “asesinados cruelmente e injustamente” y negó que fueran guerrilleros de las FARC, lo que consideró una “calumnia” para con los fallecidos.