LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA y Romana pierde a su grey. Todos los días los tradicionales creyentes que por siempre habían sido guiados por los pastores del cristianismo tradicional, siguen cambiando de iglesia y buscando en otros templos la paz del alma y su salvación.
LOS ESTUDIOSOS de los fenómenos sociales han tenido dificultad para precisar cuáles han sido las causas, razones o motivos que han originado que los mexicanos deserten de su iglesia tradicional. No me referiré en lo particular a los desatinos que hizo el cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, con motivo de los ilegales donativos que el gobernador panista de Jalisco le hizo a la diócesis que comanda y que provinieron de recursos del erario público, ni a las escandalosas declaraciones que en pleno estado etílico hizo el gobernador panista del estado y que proclamó orbi et urbi.
LA REALIDAD es que la iglesia tradicional de Cristo viene siendo desplazada de manera acelerada en todo México, por una serie de iglesias, sectas y grupos de ayuda espiritual. Su presencia la podemos ver en la radio, la prensa y la televisión. Estas organizaciones han podido penetrar en un nicho del mercado de las almas y el mundo espiritual sumamente interesante.
EL HOMBRE BUSCA desde que vagaba por las cuevas con una macana en la mano, la fe, la esperanza, la salvación y la respuesta a los fenómenos de la naturaleza y de los cielos que lo sobrecogían y llenaban de dudas y temor. Ahora el creyente de nuestros tiempos busca además, el auxilio para la resolución de los diarios problemas que la vida diaria le plantea a él y a su familia.
SEGÚN LOS DATOS de la Secretaría de Gobernación a septiembre de 1998 había 5,266 asociaciones religiosas registradas. La Iglesia Católica ha registrado por separado a cada una de sus diócesis. También tiene un registro propio cada orden religiosa católica. En total, la Iglesia Católica tiene por sí sola poco más de mil registros. La mayoría de las asociaciones religiosas registradas corresponde a las distintas iglesias protestantes, pentecostales y evangélicas, que según los datos de la Secretaría mencionada tenían en septiembre de 1998 un total de 2,550 registros.
LOS OTROS GRUPOS registrados (1,716 en número) son espiritualistas, mormones y sinagogas israelitas. También hay un número variado de grupos con un origen o trasfondo oriental o esotérico. La cantidad realmente sorprendente de asociaciones religiosas que han sido registradas ha hecho que varios miembros y representantes del Gobierno tengan sus dudas sobre las cifras oficiales del censo sobre religión que muestran una proporción mayoritaria tan fuerte de católicos en México.
VARIOS PROBLEMAS han surgido con respecto al registro de grupos religiosos como asociaciones legalmente reconocidas. Es claro que la Ley fue elaborada específicamente para iglesias establecidas. Otros grupos religiosos encontraron que algunos de los requerimientos podían ser difíciles de probar o mantener, varias agrupaciones de la nueva era (o New Age) han encontrado que es muy complicado para ellos demostrar que tienen “un notorio arraigo” en el país.
OTRO ASPECTO es el aspecto patrimonial de estas asociaciones, su gran mayoría patrocinada y financiada desde el exterior. La información sobre las propiedades que posee la agrupación particular también puede ser considerada muy confidencial para ser entregada a una agencia del Estado.
Las posiciones y actitudes pueden variar mucho de un grupo a otro. Así, mientras Sokka Gahei ha sido registrada como una asociación religiosa, Mahi Kari no ha solicitado su registro. Ambas son agrupaciones de origen japonés que tienen vinculación con el budismo, si bien Mahi Kari tiene más elementos sincréticos que Sokka Gahei.
La Familia, un nuevo movimiento religioso que antes era conocido como “Los Niños de Dios”, tiene reconocimiento legal como asociación cultural, pero no ha solicitado registro como asociación religiosa. Amistad Cristiana, la Iglesia neopentecostal de mayor crecimiento en México, tampoco ha solicitado su registro legal, entre las razones aducidas por sus dirigentes está lo que expresaron con franqueza a la antropóloga Milca de la Rosa: que los representantes del Gobierno no entienden lo que significa la vida espiritual de Amistad Cristiana, ni los principios que defienden. De una manera parecida, los miembros de La Familia han señalado que sus creencias milenaristas no eran fáciles de aceptar para muchos sectores dominantes de la administración pública.
EN LOS PUEBLOS INDÍGENAS muy especialmente en el Estado de Chiapas y Tabasco, se ha venido infiltrando una serie de sectas y predicadores que retomaron el control de grandes grupos de mexicanos que durante generaciones habían sido fieles a la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Otros grupos como los huicholes, yaquis y mayos, han considerado las ventajas que podrían obtener al registrar sus sistemas religiosos amerindios como asociaciones religiosas, pero han comprendido que habría muchos problemas para designar a sus dirigentes espirituales como a sus ministros.
SEA POR UNA U OTRA RAZÓN, la salvación de las almas también ha entrado al mercado abierto de la globalización y a la competencia. Para su desgracia la iglesia que se maneja desde el Estado Vaticano sigue perdiendo clientes no solamente en México sino también en América Latina. El enumerar las causas y motivos de este fenómeno sería materia de un voluminoso libro, no de una columna, pero sí podríamos mencionar algunas de ellas:
EL CLERO SE ENFOCÓ primordialmente a crear escuelas y universidades para las élites económicas locales y abandonó las pobres y sus clases de catecismo; al inmiscuirse en las políticas locales, negocios, espacios de poder en detrimento del apostolado; los escándalos por la comisión de delitos sexuales cometidos por cardenales, curas y directores de colegios dañaron terriblemente la confianza de sus feligreses en sus pastores; la protección que brindó el Vaticano a los desmanes y escándalos del padre Marcial Maciel, el abandono de la defensa o protección de los pobres por parte del clero fueron, entre otras muchas causas, la deserción de millones de católicos practicantes que históricamente por 400 años militaron bajo la señal del Cristo Salvador.
LA IGLESIA CATÓLICA sin duda ha perdido la batalla. Acosada por un pasado histórico en donde políticamente siempre estuvo contra de las mejores causas del pueblo mexicano, ahora se enfrenta una competencia globalizada en donde la salvación de las almas parece que tiene otros y muy variados caminos.
SIN DUDA SAN PEDRO mandará llamar en su momento a los responsables, para que le rindan cuentas a manera y forma de cómo lograron destrozar la tan ingeniosa estructura que dominó el mundo occidental por dos mil años.
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