ÉTICA “Yo rechazo categóricamente el infundio y considero que quienes nos dedicamos al servicio público y somos ciudadanos mexicanos tenemos el derecho de tener un trato bajo las normas éticas del periodismo”. JAVIER GUERRERO GARCÍA, DIPUTADO FEDERAL.
El diputado federal Javier Guerrero García asegura que aunque sí robaron en su casa de Saltillo, es totalmente falso que haya tenido en el clóset 6.5 millones de pesos en efectivo como se difundió públicamente. “Es un infundio” afirma que a un mes de cometerse el ilícito, desconoce los avances en las investigaciones y si hay responsables detenidos.
Es fecha además que desconoce de dónde salió la versión de que lo robado era la citada cantidad en efectivo, “pese a que siempre hay intereses en estos casos, yo ignoro quién haya dado esas versiones falsas del monto del robo y me preocupa”. Para él, las demandas del Partido Acción Nacional (PAN) en el sentido de que se esclareciera la procedencia de ese dinero, “no es otra cosa más que vocación oportunista, de escándalo político y evidencia poca seriedad, sin recurrir a las fuentes”.
Cuando ocurrió el robo, se hizo la denuncia correspondiente en la Procuraduría de Justicia y se especificaron los montos sustraídos de manera puntual. Además hay aclaraciones de la Procuraduría de Justicia de Coahuila y de Nuevo León desmintiendo que el robo haya sido la cantidad que se hizo pública, afirma.
Para Javier Guerrero este asunto tendiente a generarle descrédito moral, “en estos casos siempre hay intereses, yo denuncié, pero después en vez de ser el afectado, de repente me sentí como acusado”.
El legislador rechaza darle a este escándalo originado por el robo en su casa, un contenido político o considerar que se trata de “fuego amigo”.
Pero sí le llama la atención que el haber denunciado un robo, un quebranto a su patrimonio, una violación a su intimidad y a su seguridad física y “donde yo acudo a la autoridad en cuanto conozco del hecho, le doy seguimiento, de repente, soy el acusado y víctima de acciones de descrédito”.