El Juzgado Administrativo ha sancionado a algunos establecimientos que violaron el reglamento municipal.
CONTROL
Con anterioridad se realizaban en coordinación con la PGJE.
Durango. Ante el incremento en la compra-venta de bebidas de contenido alcohólico en la temporada navideña, la Coordinación General de Inspección Municipal se enfrenta con mayor dificultad para controlar y detectar las "ventantas" clandestinas, por lo que su titular, Arnulfo León Campos, considera que lo ideal es que un Ministerio Público los acompañe a los operativos, "como se hacía anteriormente".
Responsabilidad compartida. “He sido muy tajante de que sí tenemos responsabilidad en el sentido de vista de que es una violación al reglamento al vender sin permiso, pero desafortunadamente no tenemos facultades más que levantar el acta circunstanciada”, manifestó Arnulfo León; agregó que el reglamento exige que se dé aviso con otra acta al Ministerio Público, que es quien realmente está facultado para hacer una investigación.
El funcionario reconoció que la venta clandestina de alcohol no se puede combatir con actas administrativas, sino que tiene que ser con procedimientos penales “para que se pueda terminar de una vez por todas con la venta clandestina”. Dijo entender la carga de trabajo de la PGJE, pero que “lo ideal sería que siguiéramos con esos operativos que implementamos cuando estaba el anterior Procurador”.
Juan Manuel Cárdenas
El Siglo de Durango
(cifras)
45
Personas conforman el personal de Inspectores Municipales, los cuales registran un incremento de su trabajo con la llegada de la temporada navideña.
10
Personas han sido detenidas por vender bebidas alcohólicas de manera clandestina, lo que está considerado como un delito del fuero penal.
(datos)
La necesidad de que más personas estén involucradas en los operativos, se debe a que también se venden otras sustancias.
Arnulfo León Campos dijo que es peligroso que los Inspectores Municipales vayan solos pues no son una corporación y no están armados.
Ya anteriormente los Inspectores Municipales han sido agredidos físicamente en operativos antialcohol, sobre todo en el medio rural.