TERMINÉ DE CRIAR
Veintiocho años de ensueño
tarea terminada
deberes cumplidos
ilusión lograda
ráfaga de empeño
entrego mi alma
termina mi sueño
mi energía acabada
repartí en pedazos
mi esperanza dada
terminé de criar
comencé otra vida
y no hay que añorar
esa etapa ida
y en la lontananza de mi existencia
endoso algo querido de mi pertinencia
con satisfacción, no desasosiego
terminé con todo, mil gracias al Cielo
depurando así mi más grande riqueza
que le ofrezco a Dios para su grandeza...
Del libro:
En el Alarido de lo Inmarcesible.