Pablo Hermoso de Mendoza, primerísima figura mundial de rejoneo, quien el viernes próximo encabezará el cartel inaugural del Coliseo Centenario de Torreón.
Pablo Hermoso de Mendoza encabeza el cartel de inauguración del Coliseo Centenario de Torreón.
Pablo Hermoso de Mendoza, máximo exponente del rejoneo a nivel mundial, quien tendrá la responsabilidad de encabezar la corrida inaugural del Coliseo Centenario de Torreón, programada para el próximo viernes a las 20:00 horas, es un elemento surgido de una modesta familia española y producto del esfuerzo, la tenacidad, así como el sueño y hambre de triunfo.
El rejoneador, nació un lunes 11 de abril de 1966 en la población de Estella, provincia de Navarra, España. Fue el último hijo del matrimonio formado por los señores Pablo Hermoso de Mendoza Galdeano y Natividad Cantón Baños.
Desde muy pequeño, Pablo mostró su interés por los caballos y combinada sus estudios con su gusto por los equinos, de modo que luego de sus obligaciones en la escuela, se dedicaba a montar un pony. Además, a los cuatros años, era ya alguacilillo de la plaza de su ciudad natal, además de que a los ocho años fue campeón de hipismo, para obtener el derecho de participar en un campeonato nacional español dentro de su categoría
En su adolescencia se traslada a la ciudad de Logroño, donde su vida tomaría un sentido definitivo. En 1981 pudo ver la transmisión de una corrida de rejones Manuel Vidrié, Álvaro Domecq hijo y Joao Moura, mismo que lo dejó altamente impactado por lo hecho en el ruedo por cada uno de los toreros de a caballo.
Poco después de este suceso, Pablo conoció a Miren Tardienta Araiz, una bella española nacida en la misma ciudad que él, con quien estableció un fuerte lazo afectivo, que de una gran amistad, al paso del tiempo se convirtió en un amor total, que fue bendecido el 4 de noviembre de 1994 en la iglesia del Monasterio de Navarro de Irache. Fruto de esta relación, en 1999 nacieron los mellizos Paula y Guillermo, mientras que en agosto de 2004 nació la pequeña Alba.
El debut como rejoneador de este navarro, ocurrió en 1983 en el tentadero Virgen de la Cueva, situado en la localidad de Viana. Ahí montó a su caballo “Cafetero”, donde le tocó lidiar a una vaca vieja retentada, la cual pertenecía a la ganadería de don Antonio Pérez.
Ese mismo año, Hermoso de Mendoza se presentó en su ciudad natal de Estella, ello durante las fiestas patronales del lugar, donde lidió un novillo y contó con todo el apoyo de su gente, un factor que en sus inicios fue determinante para este elemento, el cual fue bien cobijado por su región, situación que le permitió tener un buen proceso de formación y maduración.
El propio matador de toros recuerda con nostalgia sus inicios en la fiesta brava donde las dificultades afrontadas no fueron pocas, al iniciarse en una época en la cual eran relativamente pocas las oportunidades en festejos de rejoneo, los que igualmente etapa escasos.
Además, el rejoneo por su naturaleza implica una cuantiosa inversión, de ahí que fuera por demás complicado hacer frente a dicho compromiso.
Pese a ello, ningún obstáculo pudo doblegar el ímpetu y determinación de este cabalgante, quien mostró determinación, perseverancia y afición, logró sobreponerse a cualquier contratiempo, incluso aprovechó al máximo las cualidades de sus caballos a la hora de entrenarlos y prepararlos para la lidia de los toros.
El trabajo arduo realizado día con día, finalmente dio frutos y la gran oportunidad de presentarse en una plaza de categoría, llegó el 6 de octubre de 1985, justo en la Monumental de Pamplona.
Sin embargo, la ansiada alternativa debió esperar y fue hasta el 18 de agosto de 1989 en la plaza navarra de Tafalla, donde tuvo como padrino a su maestro Manuel Vidrié y como testigos a “Curro” Bedoya y Antonio Correa. En este gran acontecimiento lidió al toro “Pardillo”, un ejemplar de dos César Moreno. El modesto rejoneador logró un triunfo que le permitió salir a hombros de la plaza.
Aunque de forma discreta, luego de su alternativa, la carrera de este elemento mantuvo un paso progresivo, hasta que llegó la oportunidad de presentarse en la Feria del Pilar de Zaragoza, donde fue incluido como sustituto.
El destino le tenía preparada una sorpresa y de ser considerado un modesto torero sustituto, salió del ruedo convertido en toda una figura, ello gracias a su exquisito modo de interpretar el rejoneo, donde sus cabalgaduras parecían ser extensiones de su cuerpo.
El festejo fue transmitido por televisión a toda España, de ahí que su éxito se expandiera a todo su país de forma simultánea.
A partir de ese momento todas las plazas españolas, incluidas las de Sevilla, Madrid, Jerez de la Frontera. Además, poco tiempo después provocó el mismo fenómeno de admiración en Portugal y Francia.
Para 1998, el español decidió conquistar nuevas fronteras y viajó a Sudamérica para ser parte de las ferias del Señor de los Milagros en Lima, Perú y Jesús del Gran Poder de Quito, Ecuador.
El 25 de abril de 1999 cumplió uno de sus sueños al salir en hombros por la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Caballería en Sevilla, ello tras cortar un rabo, justo premio a una bella lidia que llegó a lo más profundo de la afición que la presenció.
Justo ese mismo año viajó de nueva cuenta a América a fin de cumplir otro de sus sueños, presentarse en la Plaza México, la más grande del mundo, justo un 14 de noviembre, donde cortó dos orejas y salió a hombros de la plaza, convirtiéndose a partir de ese momento en uno de los consentidos de la afición taurina de este país.
El 5 de febrero del 2000, el navarro fue incluido en el festejo más importante de la temporada del máximo escenario del torero azteca, donde cortó un rabo, primero que se otorga a un exponente que realiza su faena totalmente a caballo.
En los años posteriores, ha corroborado el extraordinario período de madurez en el que se encuentra, además de haberse consolidando como el máximo exponente del rejoneo a nivel mundial.
Poseedor de una importante cuadra de caballos, donde “Cagancho” ha sido sin duda su máxima figura, Pablo Hermoso de Mendoza se ha encargado de formar más ejemplares de excelente calidad, educados a la alta escuela, mismos que son factor fundamental en sus lidias.
Pese a ello, el tiempo no perdona y en los últimos años ha realizado un proceso de cambio, que incluye el retiro de los ruedos de algunos de sus caballos y la activación de otros ejemplares, cuya calidad le han permitido mantenerse en una situación privilegiada dentro de la fiesta brava.
Los aficionados laguneros tendrán la oportunidad de ver a este exponente de la fiesta brava el viernes próximo durante el festejo programado para las 20:00 horas en el Coliseo Centenario de Torreón, donde alternará con Eulalio López “Zotoluco” e Ignacio Garibay.