Colombia protestó hoy ante el gobierno de Nicaragua por el asilo concedido a una colombiana señalada aquí de ser miembro de las FARC.
El canciller Jaime Bermúdez dijo que en la nota diplomática "protestamos por el hecho que se le de asilo a una persona que es terrorista". El gobierno colombiano cataloga a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como una organización terrorista.
"Colombia no puede aceptar... ese tipo de actuaciones", declaró el canciller a reporteros al salir de una comparecencia en el congreso.
La cancillería no divulgó de inmediato el texto de la nota oficial.
Fue al menos la tercera protesta de Bogotá a Managua en los últimos meses. Lo hizo cuando el presidente Daniel Ortega calificó de "hermanos" a los rebeldes de las FARC y dijo estar dispuesto a dialogar con ellos sobre la paz, ya fuera con o sin la autorización del gobierno colombiano.
El canciller nicaragüense Samuel Santos dijo horas antes que al conceder asilo a una presunta rebelde de las FARC, su país lo hizo por razones humanitarias y no por "molestar a nadie.
"Es un derecho y una obligación humanitaria, conceder asilo a alguien que lo solicita.... cualquiera sea la causa" de la petición, dijo Santos desde Managua en una entrevista con la radio colombiana Caracol.
"Lo hemos dicho con toda claridad que de cualquier parte del mundo quien solicite un asilo a Nicaragua, sabe que lo tiene porque es una necesidad humanitaria", agregó el canciller.
A fines de la semana pasada, Ortega dijo que su gobierno concedió asilo a una colombiana a la que identificó como Esperanza, quien pidió protección en la misión diplomática nicaragüense en Ecuador porque supuestamente estaba enferma tras resultar herida en el ataque de militares colombianos el 1 de marzo a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano.
El presidente Álvaro Uribe afirmó ayer que "el derecho de asilo en el mundo no es para terroristas". También Estados Unidos y la Unión Europea consideran terroristas a las FARC.
Uribe propuso a Ortega que las presuntas guerrilleras de las FARC que están en Nicaragua firmen un acuerdo con ese gobierno centroamericano para desmovilizarse y volver a la vida civil.
Las colombianas Doris Torres Bohórquez de 21 años y Martha Pérez Gutiérrez, de 24, llegaron desde Quito a Nicaragua en mayo tras permanecer hospitalizadas en Ecuador desde el ataque de marzo al campamento de las FARC en el que se encontraban y en el que murió Raúl Reyes, uno de los siete jefes de esa guerrilla.
Nicaragua también recibió en abril a la mexicana Lucía Morett, de 26 años, otra sobreviviente del ataque al campamento de las FARC.