Con su decisión, Obama conservará la ventaja que mantiene frente a McCain en fondos de campaña. (AP)
Obama dijo que el sistema de financiamiento público de las campañas presidenciales 'es inoperante como existe hoy en día, y enfrentamos oponentes que se han convertido en maestros en su manejo'.
El virtual candidato demócrata Barack Obama rechazó hoy aceptar fondos públicos del gobierno para financiar su campaña presidencial, renunciando a una temprana promesa que generó una inmediata respuesta de su rival republicano.
En un video-mensaje en su portal electrónico dirigido este jueves a sus simpatizantes, Obama calificó la decisión de difícil, 'especialmente porque yo apoyo un robusto sistema de financiamiento público para las elecciones'.
Aunque su campaña argumentó que la decisión fue motivada por el gasto de campaña que lleva a cabo John McCain utilizando fondos privados, la acción lo liberará de las limitaciones que le impondría el aceptar fondos públicos.
Bajo las leyes que rigen las campañas política en Estados Unidos, el gasto de Obama no podría rebasar el techo de 84 millones de dólares fijados por los fondos que recibiría, si aceptara el financiamiento público.
Con su decisión, Obama conservará la ventaja que mantiene frente a McCain en fondos de campaña, con unos 270 millones de dólares recaudados desde enero pasado, contra casi cien millones de su oponente republicano.
La campaña de McCain calificó la decisión de este jueves como evidencia de lo que llamó un cómodo doble estándar.
'El día de hoy Barack Obama se ha revelado como otro típico político que dirá y hará lo que sea más conveniente', dijo la vocera Jill Hazelbaker.
Agregó que Obama ha fallado a la critica prueba de principios que un candidato a la presidencia debe enfrentar, al referir la promesa anterior de Obama de financiar su campaña sólo con fondos públicos.
Hazelbake dijo de igual modo que el rechazo de Obama a participar en una serie de foros públicos propuestos por McCain 'socava su llamado para un tipo de política'.
'Barack Obama es ahora el primer candidato presidencial desde Watergate que financiará una campaña enteramente con fondos privados.
Está decisión tendrá consecuencias extraordinarias que debilitarán y socavarán el sistema público de financiamiento', dijo.