Mediante un análisis de las aguas negras se determinó que sólo contienen residuos fecales.
Para la Jurisdicción Sanitaria número VI no hay ningún riesgo de salud para las personas, el hecho de que sean regadas con aguas negras más de 300 hectáreas de cultivos forrajeros, ya que éstos son consumidos por animales.
Fue en la edición del 25 de abril, cuando El Siglo de Torreón informó que por lo menos cuatro tierras de cultivos forrajeros, sin autorización de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) eran regadas con aguas de drenaje.
Además se pudo verificar que estas aguas negras son “ordeñadas” de los cárcamos de Simas antes de que lleguen a la planta tratadora de agua, para riego en los ejidos San Luis, La Rosita y La Joya.
Tras el hallazgo, la Jurisdicción Sanitaria tomó el 29 de abril, varias muestras para descartar la presencia de otros contaminantes, sin embargo el análisis mostró que únicamente su contenido eran residuos fecales.
“Nuestro deber es ir a verificar qué tipo de agua, ver qué tipo de contaminantes tiene”, declaró el jefe de la Jurisdicción José Aguirre Carrillo.
Así mismo, explicó que ciertos cultivos no deben de ser regados con aguas negras “como aquellos que son de consumo humanos como: el melón y la sandía”, dijo el funcionario.
Ahora que se cuenta con tales resultados, la Jurisdicción hará entrega de un reporte a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quien asegura, es la única facultada para emitir sanciones.
Y es que, de acuerdo con Aguirre Carrillo, si las hectáreas que hoy son regadas con aguas negras, fueran de cultivos para consumo humano, la dependencia estatal a su cargo, se encargaría de emitir una sanción a los propietarios.
En cuanto los posibles riesgos a la salud, el jefe de la Jurisdicción con sede en Torreón, aseguró que no hay tales, “únicamente es una molestia sanitaria por los malos olores que despiden esas aguas (...) además cuando se seca el agua y la tierra se levanta, el aire que viene de los terregales, tiene contaminantes, por lo que hay que extremar los cuidados”.
Será entonces cuando, según explicó José Aguirre Carrillo, la Conagua y el propio Simas, se encarguen de tomar las medidas necesarias sobre este caso.