LLAMADAS. Los testigos de la volcadura hablaron muy preocupados a Cruz Roja.
Por la velocidad y la falta de precaución, un hombre y su sobrino se llevaron un buen susto luego de que el conductor perdiera el control de una troca que cayó de cabeza sobre el camellón y giró hasta quedar de nuevo sobre las cuatro llantas.
Sin muchos daños
“No me explico como estuvo este accidente”, decía sorprendido uno de los paramédicos de Cruz Roja, pues el vehículo quedó en sentido contrario al que circulaba.
Los tripulantes, Carlos Sánchez, de 41 años, y su sobrino Santos Alain, de 16, quedaron prácticamente ilesos gracias al cinturón de seguridad.
Cuando los padres del joven llegaron, éste se puso muy nervioso, aunque antes había estado bastante controlado a pesar del susto de la volcadura