Miles de niños salieron felices de sus escuelas, pues inician vacaciones y además, tuvieron su posada con piñata y bolos.
Sólo caritas felices lucían los alumnos de los jardines de niños y escuelas primarias de la ciudad, pues ayer fue su último día de clases del año y tuvieron su posada.
En la mayoría de las escuelas hubo piñatas y bolos para los niños, dentro de la tradicional posada que organizan los profesores para sus alumnos.
“Yo me voy a ir con mis papás a visitar a mis abuelitos. No sé como se llama el lugar a donde vamos, pero vamos a salir”, cuenta una niña de seis años contenta al finalizar la posada y cuando estaba a la espera de su bolo.
¿Te vas a levantar más tarde cuando estés de vacaciones?, se le preguntó a la pequeña de nombre Jatsiri.
-“Yo me levanto a las siete y mi mami me cambia y me peina”, contesta la pequeña con su tierna inocencia y con una sonrisa contagiosa.
Los jóvenes preparatorianos por su parte, se veían también en grupos por las calles del primer cuadro, listos para la celebración del inicio de vacaciones con una fiesta animada con música, llamada también posada.
Poco a poco, desde el mediodía las escuelas fueron quedando vacías, con las huellas de los festejos en el piso, como muestra de la felicidad vivida por cientos de pequeños en cada plantel escolar y que regresarán a clases hasta enero próximo.