El Siglo de Durango
Sombrerete, Zac.- A pesar de las constantes denuncias que ha hecho la ciudadanía, el Arroyo del Diezmo no ha sido limpiado, y los vecinos tienen que soportan olores pestilentes durante el día y la noche.
El Arroyo del Diezmo cruza la cuidad a todo lo largo, en más de siete kilómetros; incluso, pasa por debajo de la Presidencia Municipal y varias calles céntricas y nadie se imagina que debajo corren aguas negras, que salen de las viviendas de toda la ciudad.
CONTAMINACIÓN
Los drenajes de las viviendas están conectados al Arroyo del Diezmo y la pestilencia de los malos olores se dejan sentir desde las Huertas de los Santos Niños y las calles Joaquín Amaro, el Puente de los Ramírez, la calle Neptuno y el Puente de Santa Rosa.
Los olores más graves y donde se asienta el mayor núcleo de población es en el puente llamado de Los Ramírez y en el puente de la calle Joaquín Amaro con dirección al Infonavit, donde se ubica la Iglesia de San Judas Tadeo.
VECINOS SE QUEJAN
Los vecinos Concepción Domínguez Castro, Julio Beltrán Leyva, María Soledad Castro, Refugio Sánchez y Antonio Barrios Pérez, quienes viven en las cercanías de la calle Joaquín Amaro, señalaron que el arroyo se ha convertido en un verdadero muladar.
“Todas las personas arrojan su basura, los desechos orgánicos, animales muertos y bolsas y botellas se pueden apreciar, que despiden malos olores durante todo el día”.
OLOR INTOLERABLE
Por las noches se hace insoportable el olor y muchas viviendas tienen puertas traseras que dan en forma directa al arroyo, por lo que en las noches tienen que cerrarlas, ya que el olor es insoportable.
La señora Natalia Cruz Jiménez, de la calle Neptuno, señala que en ese lugar el arroyo les queda frente a las viviendas y el olor llega hasta ellos por la mañana.
Indica que ya han solicitado al Departamento de Limpia del Ayuntamiento que realice labores de limpieza, pero hasta el momento han evadido su responsabilidad y la pestilencia sigue siendo notoria.