DEL MONTÓN A LA ÉLITE
Después de una carrera de muchos esfuerzos, el todavía joven Christian Presichi alcanzó el status de estrella al ser elegido Jugador del Año en la campaña de la Liga Mexicana del Pacífico, que terminó al evaporarse el año 2007 y que ahora está celebrando los play offs.
Nativo de Mexicali, Presichi jugó siete temporadas con el equipo de esa ciudad, pero Águilas está metido en un marasmo tan total en los últimos torneos que la pasada campaña decidieron cambiarlo a los Algodoneros de Guasave, para que diera la mejor de sus campañas al ser el segundo mejor bateador del circuito después de un Carlos Rivera, que fue el campeón bateador.
La elección de Presichi, realizada por una compañía cervecera, ha sido cuestionada por algunos cronistas que estaban convencidos de que el boricua Carlos Rivera fue realmente el mejor de la liga. Naturalmente una cosa es el Jugador del Año y otra el Jugador más Valioso, que será dado a conocer más adelante. Carlos Rivera fue campeón bateador tanto en la Liga Mexicana como en el Pacífico, para un éxito total en el 2007.
Jugando esporádicamente con Águilas tuvo en la campaña del 2006-2007 su mejor actuación al batear para .330 pero eso no pareció convencer a la directiva de Mexicali, que terminó cambiándolo.
En la Liga Mexicana ha tenido Presichi buenas campañas con Saltillo, un bateador consistente que anda generalmente sobre los .300 de porcentaje. Tiene además muy buena velocidad, que lo hace realizar buen trabajo en cualquiera de los jardines en que se ha colocado.
De cualquier manera es una sorpresa ver a un pelotero considerado modesto como el mejor de la campaña, cuando desfilaron jugadores famosos como Vinicio Castilla, Erubiel Durazo, Gerónimo Gil, Benjamín Gil y Karim García, entre otros, pero bien dicen que el beisbol está lleno de sorpresas.
Este reconocimiento hará que Christian Presichi sea considerado nuevo miembro de la élite de jugadores en nuestro mundo beisbolero, y naturalmente es agradable ver a un pelotero salir del montón para ocupar el sitio de honor. Claro que necesitamos nuevos estrellas.