Santos Laguna, que con la inclusión de Cuauhtémoc Blanco se convirtió en un “dream team”, logró ayer importante ventaja venciendo al San Luis, superlíder del torneo, por 3-1 en un partido donde los visitantes hicieron que los campeones dieran el extra.
Parecía difícil doblegar a un equipo bien plantado, con mucha condición física, que utilizaba para marcar hasta tres hombres a gente como Matías Vuoso, Daniel Ludueña y Cuauhtémoc Blanco, y fueron varios los peligros que provocaron ante la meta de Oswaldo.
Pero toda la zaga lagunera brindó uno de sus mejores encuentros, organizada por el defensa central Fernando Ortiz y donde sobresalió la actuación nuevamente de Rafael Figueroa. Mención especial para Iván Estrada que evitó anotaciones que ya cantaban los rivales.
Y la afición, que llenó el Corona, pudo nuevamente apreciar la magia de Cuauhtémoc, especialmente cuando al minuto 33 por banda izquierda mandó un pase medido, matemático, para que Daniel Ludueña, que entraba por el centro, anotara el segundo.
El primero de la tarde había sido un autogol, cuando Daniel Ludueña mandó un centro que quiso cabecear Rafael Figueroa, Blanco presionó a Óscar Mascorro y este se le anticipó para anidar el esférico en su propia portería. Y a los 44, Víctor Píriz haría el único de los potosinos.
En la segunda parte, los Gladiadores presionaron, insistieron, pero Matías Vuoso haría el tercero para conseguir la importante ventaja y bailar el “Oso Polar”. Daniel Guzmán movió con precisión a sus jugadores, hizo cambios adecuados y oportunos. Ahora nada de confianzas pues en San Luis nada será fácil.