La nadadora lagunera Nadia Porras quiere triunfar en los próximos Juegos Paralímpicos de Beijing, como ya lo hizo en Río de Janeiro. (Fotografías de Jesús Galindo López)
Nadia Porras, orgullo y ejemplo para todos los laguneros
Torreón, Coah.- “En el agua es donde he conocido la sensación más cercana a la libertad, en el agua no hay piso, no hay barreras, no hay fronteras a las que le tenga miedo, el suelo es infinito y se encuentra lejos de hacerme daño, el agua es mi hábitat natural, me siento una chica superpoderosa, que en lugar de volar, nada”, dice Nadia mientras sonríe con un optimismo contagioso que ilumina sus ojos color mar.
Nadia Cristina Porras Izquierdo es una nadadora lagunera que a punto de cumplir sus 16 años ha llevado el nombre de esta región muy alto, un orgullo deportivo a quien lejos de importarle los triunfos y las medallas es un ejemplo de vida, recién ganadora del Premio Estatal de Deporte, en la categoría Deportista Absoluto, ganadora de dos oros y dos platas en las justas parapanamericanas, en la categoría S6 100 y 200 metros libres, actualmente forma parte del preseleccionado nacional que representará a México en los Paralímpicos de Beijing.
A unos cuantos días de haber nacido, a Nadia le diagnosticaron osteogénesis imperfecta, una afección que ocasiona huesos extremadamente frágiles, lo que sin duda marcó su vida y la de su familia; esta campeona nació con los huesos de cristal, como ella misma lo dice, pero fue premiada con un corazón de acero que ha hecho de ella un ejemplo a seguir, que lo mismo la hace llorar cuando ve Diario de una pasión, una de sus películas favoritas, como cuando escucha el Himno Nacional y ve elevarse la bandera de México desde un podium donde recibe el oro.
El año pasado se graduó en la secundaria, ahora estudia inglés y francés, dos idiomas que le encantan, ya que con ellos puede platicar con personas de otros países, algo que le gusta mucho, porque además de ser virtuosa en el deporte, Nadia es una oradora nata, no tiene ningún tipo de dificultad para expresarse, y a pesar de su corta edad su manejo del lenguaje es excelente, “me fascina platicar con mis amigos, ya sea a través del teléfono, el Internet o en persona; en el equipo de atletas me llaman la “Coto”, por cotorra, soy la que siempre los hago reír, y como soy la más niña de todos siempre están al pendiente de mí, soy la consentida”.
Hace unas semanas un pequeño accidente le dio un bajón al ánimo de la campeona, un mal movimiento le ocasionó una lesión, fractura del pie izquierdo, afortunadamente una orquesta de especialistas, dirigidos por las ganas de competir de la lagunera superpoderosa, le construyó una férula especial, que le protege el pie y le permite nadar libremente, “tengo mucha fe en tener una buena participación dentro del preseleccionado, sin embargo soy muy optimista, soy joven y tengo una vida por delante para seguir luchando y compitiendo”.
Una niña encantadora que puede pasar horas viendo las aventuras de su heroína predilecta, Bellota, de las Chicas Superpoderosas, una joven que ha portado la bandera de su país con orgullo en el extranjero, oradora natural, campeona de natación, excelente amiga y compañera, amante de las historias de amor en el cine, Nadia Cristina es una soñadora incansable, que valora cada segundo de vida con su familia, que le agradece a Dios por tener una gran madre y unos hermanos que han sido la base de su vida. Más que una historia de éxito en el deporte, Nadia es un ejemplo de superación y amor.