TORREÓN, COAH.- Entre clientes o deudores, se enfocan las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila (PGJEC) en el caso del abogado asesinado afuera de su casa, la mañana del pasado lunes 28 de enero.
La venganza es el principal móvil del homicidio del profesionista Gerardo Muñoz Hernández, de 47 años de edad, quien se dedicaba a prestar fuertes cantidades de dinero en efectivo y sus clientes firmaban convenios ante notario público contando con bienes inmuebles.
Todavía no se puede establecer contacto con todos los integrantes de la familia de Gerardo Muñoz, a fin de conocer si previamente había recibido amenazas de muerte por situaciones derivadas de su actividad laboral, pero los agentes de la Policía Ministerial ahondan en el caso.
Sobre el finado también se dio a conocer que hace 10 ó 12 años laboró como agente del Ministerio Público del fuero común en Matamoros y San Pedro, para luego dedicarse sólo a litigar y prestar dinero.
Como se dio a conocer en su momento, el abogado fue asesinado a tiros luego de abordar su auto sobre la calzada Saltillo 400 y Pasaje del Gorrión, en la colonia Fovissste La Rosita.
Un revólver 357 es el arma de fuego que presuntamente se utilizó en el atentado, según los dictámenes de balística de Servicios Periciales de la PGJEC, además de que los tiros se realizaron desde el interior de un auto, que según testigos, era de modelo 1975 a 1980, grande, color negro o azul, con vidrios oscuros.
El crimen fue a las 8:45 horas del citado lunes y fueron las detonaciones de arma de fuego las que alertaron a los vecinos de los apartamentos de Saltillo 400 esquina con avenida Pavorreal.
El cadáver quedó en el pavimento, junto al vehículo que estaba estacionado desde la noche anterior con las llantas derechas sobre la banqueta.
Las heridas de bala fueron producidas a corta distancia en la espalda y hombro izquierdo, así como dos más tipo sedal en el codo izquierdo y en la boca, que le alcanzaron a desprender dientes.
Al lugar acudieron agentes de la Policía Federal, Policía Preventiva del Estado (PPE) y de Seguridad Pública de Torreón, quienes aseguraron el perímetro y establecieron coordinación con el Ministerio Público del fuero común.